La Secretaría de Minería de Río Negro incorporará una diplomatura sobre inteligencia artificial para sus equipos mediante un acuerdo con el Instituto Provincial de la Administración Pública y la Universidad de Flores. El acta fue firmada en Cipolletti y la capacitación comenzaría la semana siguiente. La iniciativa apunta a aplicar herramientas tecnológicas al trabajo cotidiano del organismo.
El programa busca fortalecer capacidades técnicas y modernizar procesos administrativos. Las aplicaciones previstas incluyen planificación de tareas, elaboración de documentos, organización de información y optimización de procedimientos. Es un proyecto de formación para la gestión pública minera, no un sistema automático ya desplegado para autorizar proyectos, fiscalizar operaciones o reemplazar decisiones de funcionarios.
Juana Benítez, presidenta del IPAP, Christian Kreber, vicerrector general de la UFLO, y Joaquín Aberastain Oro, secretario de Minería, suscribieron el acuerdo. Benítez señaló que la administración necesita aprender a trabajar con inteligencia artificial para mejorar las tareas de sus equipos y las respuestas a la ciudadanía en un contexto de transformación productiva.
La diplomatura tendrá modalidad mixta, con instancias sincrónicas y actividades asincrónicas en la plataforma del IPAP. La Universidad de Flores asumirá la responsabilidad académica, la coordinación docente y el respaldo universitario. El IPAP gestionará plataforma, inscripciones y seguimiento, mientras la Secretaría de Minería será el organismo promotor y financiador. Los certificados serán emitidos conjuntamente.
La propuesta continúa una experiencia previa de capacitación de agentes públicos y ahora introduce un trayecto específico para Minería. Sus objetivos declarados incluyen eficiencia, cercanía y transparencia. Esas metas expresan el propósito del programa, pero la nota no aporta cantidad de participantes, presupuesto, duración, indicadores de desempeño ni protocolos sobre protección de datos y revisión humana. Tampoco enumera herramientas tecnológicas concretas que se utilizarán durante la cursada.
El próximo paso será el inicio efectivo de la cursada y la aplicación de los aprendizajes a situaciones concretas. Luego podrá evaluarse si la formación reduce tiempos, mejora documentos o fortalece decisiones. Hasta contar con esa evidencia, la novedad es institucional y educativa: Río Negro prepara a sus equipos para usar inteligencia artificial, pero no informa resultados operativos ya obtenidos por la herramienta. La capacitación abre una capacidad posible, no una transformación administrativa ya demostrada.