Javier Milei anunció por cadena nacional el envío al Congreso de un paquete con el que busca convertir en normas permanentes los pilares de su programa económico. El primer proyecto modifica la Carta Orgánica del Banco Central; a esa iniciativa se suman una regla de equilibrio presupuestario llamada “grillete fiscal” y reformas de los mercados de capitales y de seguros. El Gobierno presentó el conjunto como una protección institucional frente a futuros cambios de rumbo.
El giro central se concentra en el BCRA. La propuesta limita su función a preservar el valor de la moneda, prohíbe que financie al Tesoro nacional, a las provincias y a los municipios, y refuerza la independencia de sus autoridades. También restringe la distribución de dividendos originados en operaciones de liquidez y elimina las letras intransferibles, instrumentos que fueron utilizados en la relación financiera entre el Banco Central y el Estado.
El anuncio supone además una redefinición respecto de la promesa con la que Milei llegó a la política nacional. Como candidato había sostenido que cerraría el Banco Central; ya en la Presidencia eligió conservarlo y modificar su objetivo legal. Durante los catorce minutos de la cadena, el mandatario buscó presentar esa opción como un blindaje de largo plazo y calificó el paquete como el conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años.
La elaboración de la nueva Carta Orgánica llevó meses dentro del organismo. En la etapa final, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, revisaron la letra junto a Milei en Olivos. El texto también pasó por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y la costura jurídica final quedó en manos de la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy.
El “grillete fiscal” completa el núcleo político del paquete. El mecanismo prevé una interrupción o shutdown de gastos si el Congreso no restablece el equilibrio de las cuentas públicas. Las primeras reacciones mostraron un acuerdo general entre economistas sobre la necesidad de fortalecer la independencia monetaria y la disciplina fiscal, pero también advertencias sobre la letra concreta, el funcionamiento práctico del cerrojo y la viabilidad política de sostenerlo.
La secuencia legislativa no será simultánea. La Casa Rosada indicó que la reforma de la Carta Orgánica ingresará primero por la Cámara de Diputados, mientras no precisó cuándo enviará los cambios del mercado de capitales, seguros y la regla fiscal permanente. El alcance del anuncio comenzará a definirse cuando el Congreso conozca el articulado completo y quede expuesto qué apoyos puede reunir el oficialismo para transformar la cadena nacional en legislación vigente.