Buenos Aires Política

La alianza entre el PRO y LLA desplazó a Oscar Ahumada del armado libertario en Zárate

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El exfutbolista, señalado como posible candidato a intendente en 2027, abandonó La Libertad Avanza después de meses de conflicto con el jefe comunal Marcelo Matzkin. La negociación provincial con el PRO terminó imponiendo una regla: no disputar los municipios administrados por sus aliados amarillos.

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Oscar Ahumada dejó La Libertad Avanza en Zárate y cerró, al menos por ahora, el proyecto que lo ubicaba como posible candidato a intendente en 2027. El exfutbolista de River comunicó su salida después de una escalada de diferencias con Marcelo Matzkin, jefe comunal del PRO, y en medio de la negociación bonaerense entre ambas fuerzas. La renuncia expuso el costo local de una alianza que busca ordenar la oferta oficialista antes del próximo turno electoral.

El conflicto no nació de una discusión ideológica abstracta, sino de la convivencia cotidiana entre el municipio y el bloque libertario del Concejo Deliberante. Desde el entorno de Matzkin acusaban a Ahumada de obstaculizar iniciativas del Ejecutivo y de utilizar a los concejales de su espacio para construir una alternativa propia. La tensión convirtió cada votación en una disputa por el liderazgo opositor y oficialista dentro de un distrito que el PRO gobierna desde 2023.

Ahumada había sido incorporado como una figura con reconocimiento público y capacidad de competir por la intendencia. Su trayectoria deportiva ofrecía una puerta de entrada por fuera de la política tradicional, un perfil buscado por el armado que conduce Sebastián Pareja en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, esa expectativa empezó a chocar con una condición más amplia: la Casa Rosada y el PRO negocian evitar internas o listas rivales en los municipios administrados por aliados de la coalición.

La salida se formalizó mediante una carta en la que Ahumada anunció que continuará su actividad política con independencia y responsabilidad. No atribuyó su decisión a un desacuerdo con el programa nacional, pero dejó claro que la estructura partidaria ya no ofrecía espacio para su construcción municipal. La formulación buscó preservar su capital político y, al mismo tiempo, evitar una ruptura discursiva con el electorado libertario que lo había acompañado.

La conducción provincial de LLA presentó otra lectura. Sus referentes sostuvieron que la renuncia fue unilateral y que le habían pedido al dirigente que construyera puentes de consenso con el gobierno local. También le reprocharon priorizar un proyecto individual y conflictos personales sobre la estrategia general. Esa respuesta mostró que el problema dejó de ser una negociación reservada: el partido decidió justificar públicamente por qué su posible candidato quedó fuera del esquema.

El trasfondo es el entendimiento que impulsan Cristian Ritondo y los negociadores libertarios para 2027. El presidente del PRO bonaerense ya había anticipado que no habría candidatos propios de LLA contra intendentes amarillos, una garantía sensible para los doce municipios que conserva su fuerza. Zárate se volvió así un caso testigo: proteger a Matzkin exigía desactivar la candidatura de quien había sido reclutado precisamente para disputar el poder municipal.

La renuncia también se suma a otras salidas que revelan las dificultades de ordenar una organización joven mientras se amplía mediante acuerdos. En La Matanza, la concejala Leila Gianni había abandonado previamente el espacio tras otra disputa interna. Los casos no son idénticos, pero señalan una tensión recurrente entre dirigentes que crecieron al amparo de la marca libertaria y una conducción que ahora privilegia pactos territoriales, disciplina legislativa y coordinación con socios preexistentes.

Ahumada deberá definir si transforma su salida en una fuerza vecinal, se incorpora a otro espacio o conserva una posición independiente. Matzkin, por su parte, obtuvo una señal política favorable, aunque todavía necesitará acuerdos en el Concejo para sostener su gestión. La alianza PRO-LLA consiguió despejar una competencia en Zárate, pero el episodio deja una pregunta abierta: cuántos liderazgos locales estará dispuesta a sacrificar para mantener unido su dispositivo bonaerense.

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