El Centro Comercial e Industrial de La Rioja contabilizó 243 locales vacíos sobre 1.861 inmuebles relevados en el micro y macrocentro de la capital. La proporción ronda el 13%, por encima del 5% o 6% que la entidad considera habitual y del aproximadamente 10% observado durante la pandemia. Juan Keulian, titular de la organización, aclaró que el estudio fue realizado meses atrás y necesita actualización.
El regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda, conocidos como Chachos, genera expectativas de una mejora transitoria. Keulian estimó que alrededor del 80% de los establecimientos aceptará el instrumento. Esa proporción corresponde a una evaluación empresaria y no a adhesiones ya formalizadas. La mayor respuesta podría aparecer en indumentaria y calzado, rubros donde las familias postergaron compras y se concentran cierres y liquidaciones.
El punto crítico es el rescate de los bonos en pesos. Durante la experiencia de 2024, la acreditación podía concretarse en cerca de 48 horas; el nuevo esquema contempla plazos próximos a 20 días. Para negocios con poco capital y reposición diaria, como pequeñas carnicerías cuyos proveedores cobran al contado, acumular ingresos todavía no convertidos puede limitar la compra de nueva mercadería.
La entidad no espera una aceptación generalizada por debajo del valor nominal y recordó que anteriormente algunos comercios ofrecieron descuentos por pagos con Chachos. Sin embargo, admitió que podrían existir casos aislados y señaló que los organismos de control deberán intervenir ante denuncias. La circulación del bono puede elevar las ventas, pero también introduce una diferencia financiera entre empresas con respaldo y establecimientos pequeños.
La vacancia responde a varios procesos. Keulian mencionó la pérdida de poder adquisitivo, los alquileres, el traslado de negocios hacia barrios periféricos y el comercio electrónico. Estimó que entre 20% y 22% de las compras minoristas de 2025 se realizaron por internet, aunque no identificó la fuente estadística de esa referencia. También cuestionó estacionamiento, veredas y la falta de una gestión coordinada para revitalizar el centro.
Los Chachos podrían aportar movimiento hasta diciembre, pero no resuelven por sí solos el deterioro estructural. El próximo resultado verificable será un nuevo conteo de ocupación y el comportamiento efectivo de los rescates. Para evaluar el alivio deberán distinguirse tres datos: aceptación estimada, bonos realmente recibidos y ventas sostenidas después de convertirlos. Hasta entonces, el 13% funciona como una fotografía anterior que dimensiona la crisis, no como una medición tomada el día de la publicación.