La cosecha de aceituna 2026 en La Rioja fue evaluada como buena, aunque no como un récord. La provincia mantiene el liderazgo olivícola nacional y concentra actividad en la Capital, Arauco, Chilecito y Castro Barros. En campañas favorables, las referencias sectoriales ubican el volumen combinado entre 60 y 70 millones de kilos destinados a mesa y elaboración de aceite.
Para la aceituna de mesa se mencionaron antecedentes de entre 30 y 35 millones de kilos, mientras la industria aceitera puede procesar entre 50 y 60 millones en distintos ciclos. Las cifras son rangos orientativos y no deben sumarse automáticamente porque corresponden a referencias de campañas y destinos diferentes. El balance de 2026 se caracterizó por su buen nivel, sin confirmar un máximo histórico.
La variedad Arauco, originada en Aimogasta, conserva un valor distintivo. Es de doble propósito y fue señalada como la única variedad argentina reconocida por el Consejo Oleícola Internacional. La cadena impulsa una denominación de origen para reforzar esa identidad territorial, diferenciar el producto y vincular su calidad con la zona donde se desarrolla.
El precio acordado para la tarea de cosecha fue de 5.200 pesos por cajón, incluido un adicional no remunerativo. Para el productor se mencionaron valores de entre 800 y 850 pesos por kilo, alrededor de USD 0,70 según variedad y condiciones comerciales. La negociación laboral había permanecido trabada desde octubre de 2025 y llegó a un acuerdo el 3 de febrero de 2026.
Brasil, principal mercado para el producto riojano, atravesó una retracción que afectó la demanda exportadora. Al mismo tiempo, la disponibilidad de agua y la eficiencia del riego siguieron entre los desafíos estructurales de la actividad. Esas restricciones condicionan la competitividad incluso cuando el volumen cosechado es satisfactorio y la provincia conserva capacidades productivas consolidadas.
La campaña movilizó entre 2.000 y 3.500 trabajadores migrantes, por debajo de los aproximadamente 7.000 registrados en otros años según referencias sindicales locales. El complejo olivícola genera cerca de USD 80 millones anuales en divisas, pero ese dato describe la escala de la cadena, no el resultado exacto de 2026. La cosecha fue positiva y, al mismo tiempo, enfrentó límites comerciales, hídricos y laborales.