El Gobierno de Tierra del Fuego dictó una conciliación obligatoria de oficio después de que Mirgor impidiera el ingreso de 300 trabajadores, entre ellos 28 delegados gremiales. La UOM solicitó la intervención urgente del Ministerio de Trabajo y Empleo. La medida retrotrae la situación al momento anterior al conflicto y deja las desvinculaciones transitoriamente sin efecto mientras se abre una instancia formal de negociación.
La ministra Sonia Castiglione explicó que la decisión busca proteger a los trabajadores durante la discusión. La primera audiencia fue fijada para las 13 del mismo martes, con el objetivo de que empresa y sindicato expusieran sus argumentos. La funcionaria calificó la forma del conflicto como sorpresiva y señaló que no contaba todavía con todos los detalles que justificaran impedir el ingreso del personal.
La UOM presentó por escrito su versión. Mirgor, de manera todavía no formal, atribuyó su decisión a un supuesto incumplimiento sindical de una conciliación anterior durante una medida realizada el jueves. Castiglione advirtió que esos argumentos deben incorporarse a actuaciones y actas antes de considerarse comprobados. La conciliación no resuelve quién tiene razón: suspende los efectos inmediatos y obliga a discutirlos.
La situación de los 28 delegados agrega una cuestión jurídica. Para despedir representantes con protección gremial existen procesos de exclusión de tutela que deberán examinarse en cada caso. La ministra señaló que había aspectos todavía poco claros y consideró excesiva la magnitud de la respuesta empresaria. El conflicto de fondo incluye además el premio anual, que la UOM presenta como un derecho adquirido pendiente de acuerdo.
La disputa ocurre en un contexto industrial adverso. Castiglione mencionó el vencimiento próximo del antidumping para microondas, la decisión nacional de no renovar una medida para aires acondicionados, la capacidad instalada ociosa y la falta de reactivación del consumo. La Provincia trabaja con áreas técnicas nacionales y cámaras empresarias para buscar alternativas productivas, pero esa agenda no reemplaza la negociación laboral inmediata dentro de Mirgor.
El próximo resultado surgirá de las audiencias y de la documentación aportada por ambas partes. La conciliación protege temporalmente los ingresos y abre el diálogo, pero no garantiza por sí sola una solución definitiva ni resuelve el premio anual. También deberá establecerse la situación específica de los delegados y del resto del personal. Hasta entonces, los 300 trabajadores deben ser considerados alcanzados por una medida de retroacción, no reincorporados mediante un acuerdo final.