El Concejo Deliberante de Neuquén aprobó por mayoría el proyecto que someterá a consulta popular la posibilidad de fijar en 20 el número de bancas. La iniciativa impulsada por el oficialismo de Mariano Gaido obtuvo 13 votos favorables y deberá ser ratificada o rechazada por la ciudadanía durante las elecciones municipales de 2027. La próxima composición pasará de 18 a 20 ediles; el debate es si ese número quedará congelado.
La Carta Orgánica vigente establece que la cantidad de concejales crece con la población hasta un máximo de 30. El rápido aumento demográfico de la capital podría activar nuevas incorporaciones en pocos años. El oficialismo propone modificar el artículo 53 y detener esa expansión, argumentando que una cámara más numerosa eleva el costo político sin añadir necesariamente nuevas voces.
Los defensores del proyecto señalan que el Concejo ya reúne 12 bloques y exhibe una pluralidad elevada. También sostienen que el sistema D'Hondt y el piso legal de 3% permiten representación partidaria, y que bancas adicionales beneficiarían principalmente a fuerzas mayoritarias o primeras minorías. La promesa es redirigir recursos institucionales hacia obras y servicios.
La oposición cuestiona que el ahorro se concentre en el cuerpo legislativo y no incluya una revisión integral del Ejecutivo municipal, organismos descentralizados o la Defensoría del Pueblo. Daniel Figueroa comparó el gasto por concejal de Neuquén con otras ciudades y sostuvo que la capital no presenta el costo más alto. Ese cálculo debe examinarse con metodología homogénea, porque dividir presupuestos totales por bancas puede ocultar funciones y estructuras distintas.
Otro reparo se refiere a la representación. Con una población creciente, congelar bancas aumenta la cantidad de habitantes por concejal y puede elevar el umbral efectivo para partidos pequeños. Aunque la fórmula D'Hondt permanezca, el número de escaños influye en la proporcionalidad. La pregunta no es solo cuánto cuesta cada banca, sino qué diversidad política y territorial se pierde o preserva.
Algunos concejales consideran que una modificación de este alcance debería discutirse en una Convención Constituyente y no mediante una enmienda puntual. Una reforma integral permitiría revisar simultáneamente tamaño del Concejo, mecanismos de control, Defensoría, participación ciudadana y relación entre poderes. El oficialismo optó por una consulta específica, más rápida y fácil de comunicar.
La consulta popular ofrece legitimidad democrática, pero la calidad de la decisión dependerá de la información disponible. Antes de votar, los vecinos deberían conocer el costo marginal de cada banca, las proyecciones poblacionales, los efectos sobre la proporcionalidad y las alternativas institucionales. Una campaña reducida a “más política” contra “menos representación” impediría evaluar el problema con seriedad.
El próximo paso será definir la pregunta, la reglamentación y el material informativo para 2027. Si gana el límite, Neuquén tendrá un Concejo estable de 20 miembros pese al crecimiento urbano; si se rechaza, continuará el mecanismo de ampliación previsto en la Carta. La decisión marcará cómo la ciudad equilibra austeridad, pluralidad y control democrático.