Corrientes Política

La reforma del BCRA dividió cuatro a tres a los diputados correntinos

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Almirón, Gallardo, Tournier y Diógenes González acompañaron la iniciativa; Zulli, Sand y Hadad votaron en contra. El proyecto obtuvo media sanción nacional por 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, y ahora seguirá su trámite en el Senado.

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La representación correntina en la Cámara de Diputados se dividió durante la votación general de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Lisandro Almirón, Virginia Gallardo y Federico Tournier, de La Libertad Avanza, votaron a favor junto con el radical Diógenes González. En contra se pronunciaron Nancy Sand, Christian Zulli y José Hadad. El resultado provincial fue cuatro a tres, una fractura que siguió alineamientos partidarios diferentes dentro de la misma jurisdicción.

En el plano nacional, la iniciativa obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones sobre 255 sufragios. La aprobación constituyó media sanción y el expediente debe continuar en el Senado. No se trata todavía de una reforma vigente. Después de la votación en general, Diputados avanzó con el tratamiento particular del texto, en medio de reclamos opositores por la forma de votar capítulos y artículos. El recorrido posterior puede introducir cambios antes de una eventual sanción definitiva.

El proyecto se organiza en seis ejes: mandato del organismo, remoción de autoridades, relación financiera con el sector público, régimen de utilidades, saneamiento del balance y reglas operativas sobre reservas. Su núcleo es limitar las vías mediante las cuales el Banco Central puede financiar al Tesoro. También busca impedir adelantos transitorios y compras directas de títulos públicos en el mercado primario, además de establecer prioridades para el uso de resultados contables y recomposición patrimonial.

El oficialismo presenta la reforma como una garantía de independencia monetaria y una barrera contra la emisión destinada a cubrir déficits fiscales. Sus defensores sostienen que el cambio ofrece previsibilidad y protege el valor de la moneda. La oposición cuestiona que se rigidicen instrumentos económicos que futuros gobiernos podrían necesitar y advierte sobre una subordinación de otras metas, como empleo y desarrollo, a un mandato concentrado en estabilidad monetaria. La votación correntina reprodujo esa controversia nacional.

Los cuatro apoyos provinciales no formaron un bloque partidario único. Tres provinieron de LLA y uno de la UCR, lo que muestra la capacidad del Gobierno para sumar aliados más allá de su bancada. Los tres rechazos expresaron posiciones opositoras. La división permite observar cómo una cuestión macroeconómica se traduce territorialmente: los diputados representan a Corrientes, pero votan dentro de coaliciones nacionales y con interpretaciones distintas sobre el equilibrio entre disciplina monetaria, autonomía institucional y herramientas del Estado.

La media sanción no permite anticipar el resultado en el Senado ni el texto final. La Cámara alta puede aprobar, rechazar o modificar la iniciativa. Si introduce cambios, Diputados deberá intervenir nuevamente. También podrán discutirse la constitucionalidad y los efectos operativos de disposiciones específicas. Por eso, los votos del 26 de agosto fijan posiciones políticas y habilitan una nueva etapa, pero no producen por sí solos las prohibiciones y transformaciones que contiene el proyecto.

Para Corrientes, el dato relevante es la ausencia de una postura provincial uniforme. La representación se repartió casi por mitades y priorizó diferencias partidarias sobre una definición común. Ese comportamiento puede ser leído como pluralidad o como falta de coordinación territorial, según la perspectiva. Ninguno de los dos lados informó un mandato institucional único de la Provincia que obligara a votar de determinada manera. Por eso, el resultado debe atribuirse a decisiones de bloques y legisladores, no a un pronunciamiento correntino integral. La próxima discusión en el Senado permitirá observar si los representantes correntinos mantienen la misma división. Mientras tanto, el cuatro a tres documenta cómo cada diputado asumió responsabilidad individual ante una reforma con efectos nacionales de largo plazo. El seguimiento posterior permitirá comparar esas posiciones con la votación del texto definitivo y sus eventuales modificaciones. El expediente permanece abierto y sujeto a cambios en el Senado.

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