Nacionales Economía

Tres episodios empresariales mostraron la diferencia entre cierre y concurso preventivo

Compartir
Facebook X LinkedIn WhatsApp

Will Der cerró dos plantas, Unilever clausuró su operación industrial de Guaymallén e IGT33 ingresó en concurso sin dejar de ser jurídicamente una empresa activa. El país registra 30.633 empleadores menos desde diciembre de 2023.

Escuchar este artículo

Listo para escuchar

Tres episodios empresariales conocidos en una misma semana volvieron a mostrar la contracción productiva y también la necesidad de distinguir situaciones legales diferentes. La textil Will Der cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores y desvinculó a 120 trabajadores. Unilever clausuró su fábrica de vegetales deshidratados en Guaymallén, Mendoza, con 60 empleos afectados. IGT33 S.A., dueña de Rever Pass y Be Rebel, abrió un concurso preventivo, procedimiento que busca reestructurar deudas y no implica automáticamente el cierre de la compañía.

Will Der acumulaba medio siglo de actividad y había llegado a emplear a más de 280 personas en establecimientos de General Pacheco, Las Flores, Catamarca y Malvinas Argentinas. Producía ropa deportiva para marcas internacionales. Sus socios comunicaron que los pedidos disponibles no alcanzaban para sostener las plantas clausuradas y que parte de la demanda recién aparecía para los primeros meses de 2027. La situación de las indemnizaciones quedó sujeta a la capacidad patrimonial de la firma.

IGT33 cerró 2025 con ventas por ARS 11.814 millones, una baja real del 24% frente a 2024, y una pérdida neta de ARS 4.365 millones. Su pasivo supera ARS 7.000 millones: incluye ARS 3.276 millones de deuda bancaria y ARS 1.725 millones en obligaciones previsionales y laborales. La cesación de pagos se manifestó el 16 de mayo de 2026; el concurso fue abierto el 14 de julio y los acreedores tienen hasta el 23 de septiembre para verificar sus créditos.

Unilever cerró una planta que funcionaba desde 1964 y procesaba cerca de 15.000 toneladas de vegetales frescos por año para productos Knorr. Era su única deshidratadora de vegetales en el mundo. La empresa vinculó la decisión con cambios en los hábitos de consumo, pagó las indemnizaciones y concentrará la producción final en Pilar, Buenos Aires. La materia prima que antes procesaba en Mendoza será comprada a proveedores externos, por lo que el cierre modifica también la cadena local de abastecimiento.

El contexto agregado supera esos tres casos. El Monitor Mensual de Empresas de Fundar, elaborado con registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, contabilizó 30.633 empleadores menos entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, equivalentes al 6% del universo inicial. Solo en mayo se registraron 2.371 bajas, unas 76 por día. Los empleadores activos pasaron de 512.357 en noviembre de 2023 a 481.724, el menor nivel en casi dos décadas y por debajo del piso de la pandemia.

La serie acumuló 16 meses consecutivos de caídas mensuales y 27 meses de retrocesos interanuales. En paralelo, ENAC calculó una pérdida superior a 411.613 puestos registrados. Otros casos de 2026 incluyeron el cierre productivo de Fate, el final de la fabricación local de Peabody, la reestructuración de Granja Tres Arroyos, la salida de la producción argentina de Citroën, el cierre de Leval y el anuncio definitivo de Indumentaria Catamarca. Cada expediente combina decisiones, escalas y efectos laborales diferentes.

También aumentaron los procesos de reorganización judicial. Industriales Pymes Argentinos contabilizó 190 concursos preventivos abiertos durante 2025 en tribunales comerciales de Buenos Aires, 131,7% más que en 2023; hasta junio de 2026 ya se habían iniciado 132. El concurso puede evitar una quiebra si permite acordar con acreedores, mientras el cierre productivo puede ocurrir sin disolución societaria. El seguimiento deberá indicar cuántas compañías continúan operando durante el concurso, cuántas preservan empleo y cuántas terminan en liquidación. Esa secuencia evitará usar un único rótulo para procesos empresariales con desenlaces todavía abiertos. Separar empleadores dados de baja, fábricas clausuradas, ceses de producción, concursos y quiebras permite medir la crisis sin inflar ni minimizar su alcance.

Etiquetas del artículo