Los gobernadores Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Rogelio Frigerio llevaron a la Casa Rosada una agenda conjunta de la Región Centro. Los mandatarios de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos se reunieron con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para tratar infraestructura vial, energía y el régimen de zonas frías. El encuentro formalizó demandas compartidas de un corredor productivo que busca negociar con Nación desde una posición regional y no mediante planteos aislados de cada provincia.
La red vial ocupó un lugar central por su impacto sobre conectividad, logística y costos. Los gobiernos provinciales consideran prioritario recuperar corredores utilizados por producción agroindustrial, transporte de cargas y circulación interurbana. La reunión no informó adjudicaciones, cronogramas ni presupuestos nuevos. Por eso, el intercambio debe entenderse como una instancia de coordinación y negociación. La evaluación de resultados requerirá identificar qué tramos avanzan, qué jurisdicción ejecutará las obras y cómo se distribuirán el financiamiento y el mantenimiento.
Otro punto fue la situación de los grandes usuarios industriales de energía eléctrica. Las tres provincias concentran empresas cuya competitividad depende de tarifas, potencia disponible y calidad de suministro. Los gobernadores plantearon los costos que enfrenta ese entramado, pero no se anunció un mecanismo cerrado de compensación o refinanciación. Cualquier solución deberá definir beneficiarios, períodos alcanzados, autoridad de aplicación y efecto fiscal. Una conversación política no modifica por sí sola contratos, facturas ni obligaciones dentro del mercado eléctrico.
El régimen de zonas frías agregó una dimensión distributiva. Su tratamiento continúa en discusión en el Senado y se vincula con subsidios energéticos diferenciados por condiciones climáticas. La Región Centro intenta preservar o redefinir beneficios mientras Nación negocia esquemas para zonas cálidas del norte. El problema combina criterios técnicos, territoriales y presupuestarios: ampliar coberturas puede aliviar hogares, pero exige establecer quién financia el costo y qué indicadores justifican la incorporación o exclusión de cada área.
Llaryora llegó como gobernador de Córdoba y miembro de una instancia regional que ha buscado coordinar posiciones sobre producción e infraestructura. La presencia conjunta con Pullaro y Frigerio refuerza la capacidad de interlocución frente al Gobierno nacional. Sin embargo, las coincidencias de gestión no eliminan diferencias partidarias ni comprometen una estrategia electoral común. La Región Centro funciona aquí como plataforma institucional para defender intereses compartidos, no como un frente político formalizado para las elecciones de 2027.
Santilli recibió el planteo en una jornada atravesada por otras negociaciones con gobernadores y partidos. Su papel será transformar las demandas en mesas técnicas con Economía, Energía y Vialidad, donde deberán aparecer números y responsabilidades. El valor de la reunión depende de esa continuidad administrativa. Sin expedientes, resoluciones o convenios posteriores, la agenda regional conservará visibilidad política, pero no producirá cambios verificables en rutas, tarifas o costos industriales.
El encuentro consolidó tres prioridades: infraestructura para el corredor productivo, previsibilidad energética para la industria y tratamiento territorial de los subsidios. También mostró que Córdoba busca amplificar sus reclamos mediante una alianza interprovincial estable. Para las empresas, la clave será si las gestiones reducen costos o mejoran obras; para los hogares, si el esquema tarifario mantiene protección sin generar desigualdades difíciles de justificar. La Región Centro deberá además publicar una matriz común de proyectos para que cada anuncio pueda seguirse entre jurisdicciones. El balance no puede medirse por la fotografía en Casa Rosada, sino por decisiones futuras con plazos, financiamiento y organismos responsables. Hasta entonces, hubo una negociación de alto nivel y una agenda común reconocida, no un acuerdo operativo concluido. La continuidad de la mesa será especialmente relevante para Córdoba, cuya industria y logística dependen de decisiones que exceden la competencia exclusiva de la Provincia. Todavía no se anunció ese instrumento.