Argentina y Panamá acordaron los requisitos fitosanitarios para abrir el mercado panameño a cuatro grupos de cítricos frescos de producción nacional. La habilitación comprende limón, mandarina, naranja y pomelo; en los tres últimos casos incluye fruta fresca o refrigerada. El entendimiento crea una nueva posibilidad comercial, pero cada operación deberá cumplir las condiciones sanitarias convenidas para concretar los embarques.
La negociación fue llevada adelante por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca mediante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, junto con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de Panamá. El acuerdo define el marco técnico que permitirá certificar la mercadería argentina y verificar que responda a las exigencias del país de destino antes de salir al mercado.
Panamá importó naranjas por aproximadamente USD 3,6 millones durante 2025. Sus principales proveedores fueron Perú, Chile, España, Estados Unidos y Colombia. En el mismo año, las compras panameñas de mandarinas sumaron cerca de USD 3,9 millones, abastecidas principalmente por Perú, España, Estados Unidos y Chile. Ese movimiento ofrece una referencia del mercado potencial, no una proyección asegurada para Argentina.
La oferta exportable argentina ya tiene presencia en numerosos destinos. Durante 2025, las ventas externas conjuntas de limón, mandarina, naranja y pomelo frescos alcanzaron USD 188,6 millones. Rusia, Estados Unidos, Países Bajos, España, Italia y Brasil estuvieron entre los principales compradores. La nueva apertura agrega una alternativa a ese mapa comercial y puede ampliar la diversidad de destinos.
El acceso sanitario no determina por sí solo el volumen que se venderá. Exportadores e importadores todavía deberán acordar precios, calidades, calendarios, logística y cantidades, además de completar la certificación requerida. La competencia con proveedores ya instalados en Panamá también formará parte de las decisiones comerciales de cada empresa y de la capacidad de Argentina para sostener una oferta regular.
El resultado concreto es la aprobación de las condiciones fitosanitarias para estos productos. La oportunidad beneficia a una cadena que busca diversificar mercados y reducir la dependencia de pocos compradores, aunque el impacto económico se conocerá cuando existan operaciones efectivas. La apertura establece una puerta de entrada; no equivale todavía a contratos cerrados ni a embarques confirmados por un monto determinado.