La diputada nacional Natalia De la Sota se reunió en Córdoba con Juan Manuel Olmos, dirigente de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los operadores de una vía centrista dentro del peronismo.
El encuentro dejó una definición política compartida: avanzar en la construcción de una alternativa al gobierno de Javier Milei con sentido federal, anclada en producción, trabajo, educación, ciencia, tecnología y justicia social.
De la Sota viene desarrollando recorridas y reuniones con dirigentes peronistas y sectores productivos en distintas provincias. Su armado excede el territorio cordobés y se ubica por fuera del cordobesismo tradicional que conducen Juan Schiaretti y el gobernador Martín Llaryora.
La reunión con Olmos funciona como señal de convergencia, aunque no implica todavía un armado único. Más bien expresa una estructura discursiva común entre sectores que continúan construyendo de manera autónoma.
En esa constelación federal aparecen dirigentes como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Teresita Madera y Cristian Jerónimo, entre otros referentes con presencia política, sindical o territorial.
El eje programático apunta a dotar al peronismo de una propuesta moderna y federal frente al modelo libertario. La crítica compartida sostiene que la actual orientación nacional deteriora salarios, endeuda familias, destruye empleo registrado y afecta fábricas.
Olmos también subrayó la necesidad de defender universidades, salud pública y asistencia a personas con discapacidad, y planteó que el peronismo debe ofrecer un programa de futuro con eje en la producción y el trabajo.
Para Córdoba, el movimiento de De la Sota abre una pregunta estratégica: si una figura provincial puede proyectar una voz nacional propia dentro de un peronismo fragmentado, sin quedar absorbida por las vertientes ya consolidadas del mapa opositor.