Rogelio Frigerio volvió a colocar la eliminación de las retenciones en el centro de su agenda agropecuaria durante su participación en la Expo Rural de Palermo. El gobernador de Entre Ríos sostuvo que el campo atraviesa una etapa de crecimiento e inversión y lo definió como la locomotora de la recuperación argentina. Su planteo combinó una demanda tributaria de alcance nacional con una política provincial destinada a reducir el riesgo productivo.
El punto de partida fue una valoración de la competitividad del sector. Frigerio afirmó que la Argentina cuenta probablemente con una de las actividades agropecuarias más competitivas del mundo y reconoció que el momento es favorable, aunque los márgenes de rentabilidad todavía están por debajo de lo que los productores desearían. Para el mandatario, el aumento de la actividad y las inversiones demuestra que existe capacidad de expansión si las condiciones acompañan.
Dentro de ese diagnóstico, los derechos de exportación aparecen como el principal obstáculo señalado por el gobernador. Frigerio reiteró una posición que sostiene desde hace tiempo y pidió avanzar hacia su eliminación, no limitarse a una reducción transitoria. La discusión, en su enfoque, no se agota en la carga fiscal: define cuánto de lo producido puede volver al ciclo de inversión y crecimiento del propio sector.
El gobernador también asignó al Estado una función precisa dentro de esa relación. Sostuvo que debe crear condiciones para potenciar la producción y acompañar a quienes invierten, en lugar de convertirse en una barrera para el desarrollo. Esa definición enlaza la crítica a las retenciones con la necesidad de instrumentos públicos que atiendan problemas que los productores no pueden controlar, como los eventos climáticos extremos.
La respuesta provincial presentada en Palermo fue un seguro multirriesgo dirigido a productores de maíz de hasta 200 hectáreas. La cobertura, que será gratuita durante el primer año, busca reducir la incertidumbre que provocan fenómenos capaces de afectar una campaña y comprometer la continuidad de explotaciones pequeñas. El diseño concentra el beneficio en una escala determinada y convierte la administración del riesgo en una política de incentivo.
La primera etapa alcanzará aproximadamente 100.000 hectáreas, una dimensión que permitirá observar el funcionamiento de una herramienta definida como inédita en el país. El seguro forma parte de una estrategia más amplia del gobierno entrerriano para fortalecer la producción agropecuaria, promover inversiones y respaldar al sector privado. De ese modo, la provincia intenta intervenir sobre la vulnerabilidad climática mientras Frigerio mantiene abierta la disputa por el esquema impositivo.
El próximo paso será llevar esa cobertura del anuncio a la implementación entre los productores alcanzados y comprobar su capacidad para amortiguar pérdidas durante el primer año. Al mismo tiempo, Frigerio seguirá integrando el grupo de gobernadores que presiona por una menor carga sobre el campo. La relación entre ambas líneas —menos retenciones y más protección frente al clima— quedará como medida de la política con la que Entre Ríos busca sostener inversión, crecimiento y continuidad productiva.