La siembra nacional de girasol de la campaña 2026-2027 alcanzó 11,5% de una superficie proyectada en 3 millones de hectáreas. El avance se ubicó 4,6 puntos porcentuales por encima del promedio de las cinco campañas anteriores. Dentro del centro agrícola, los primeros trabajos llegaron al centro-este de Entre Ríos, aunque con una presencia menor que en otras áreas vecinas.
La implantación se concentró inicialmente en lotes del norte de Córdoba y el centro-norte de Santa Fe, con una participación más acotada en territorio entrerriano. El movimiento marca el comienzo de la ventana regional y no permite todavía evaluar el resultado final de la campaña. La evolución dependerá del ritmo de las labores y de las condiciones ambientales durante las próximas semanas.
En el norte del país, la falta de piso firme frenó parte de las tareas. La humedad acumulada dificultó el ingreso de maquinaria y obligó a postergar trabajos en distintos sectores. Ese problema explica por qué un porcentaje nacional adelantado frente al promedio histórico puede convivir con demoras locales y con una distribución desigual de la superficie ya implantada.
En el sur del área agrícola, la ventana de siembra todavía se encontraba a unos dos meses, pero la humedad elevada ya formaba parte de la evaluación de los productores. Los pronósticos de lluvias para la primavera agregaban incertidumbre sobre la posibilidad de ejecutar las labores en tiempo y forma. La decisión de fecha y lote debía considerar ese escenario todavía abierto.
La proyección de 3 millones de hectáreas define la meta de superficie, no un resultado consumado. Alcanzarla exige completar el 88,5% restante y sostener condiciones que permitan trabajar en las distintas regiones. El adelanto de 4,6 puntos sobre el promedio reciente es un indicador de ritmo, pero no anticipa por sí mismo rendimientos, producción o rentabilidad.
Para Entre Ríos, el dato concreto es el ingreso de las sembradoras en el centro-este dentro de un despliegue regional más amplio. La participación provincial se encontraba en una etapa inicial y con menor extensión relativa. El seguimiento de la humedad, la disponibilidad de piso y el calendario de lluvias será decisivo para saber si ese comienzo se transforma en una expansión sostenida del cultivo.