Un informe técnico sobre infraestructura y logística que comenzó a circular entre los gobernadores de las provincias argentinas volvió a encender las alarmas sobre uno de los principales desafíos que enfrentará el país en la próxima década: la necesidad de ejecutar obras estratégicas para evitar que la falta de infraestructura limite el desarrollo minero y energético.
El documento, difundido entre mandatarios provinciales, plantea que el sistema logístico argentino deberá pasar de movilizar alrededor de 128 millones de toneladas anuales en la actualidad a casi 194 millones de toneladas hacia 2035, lo que representa un incremento de más del 50%. Ese crecimiento no responde únicamente a la actividad minera, sino al movimiento total de cargas del país, que incluye la producción industrial, agropecuaria y energética.
En ese escenario, San Juan aparece como una de las provincias que enfrentará los mayores desafíos debido al desarrollo de los proyectos de cobre que se encuentran en distintas etapas de avance. El informe advierte que la demanda logística comenzará a incrementarse incluso antes de que las minas entren en producción, ya que será necesario trasladar maquinaria, insumos y materiales para la construcción de los emprendimientos. Los especialistas estiman que el mayor volumen de producción podría alcanzarse entre 2032 y 2035, aunque la presión sobre la infraestructura comenzará varios años antes.
El estudio identifica varios puntos críticos para la provincia. Entre ellos aparecen la Ruta Nacional 40, tanto hacia el norte como hacia el sur, y el desarrollo integral del corredor de la Ruta Nacional 150, considerado estratégico para conectar la producción minera con los mercados internacionales. Otro aspecto señalado es la falta de un paso internacional con capacidad comercial hacia Chile. Actualmente, San Juan cuenta con el Paso de Agua Negra, habilitado principalmente para fines turísticos y de tránsito civil, pero sin la infraestructura necesaria para el transporte permanente de cargas pesadas. Si bien años atrás se realizó una prueba piloto que permitió trasladar cal por ese corredor, la experiencia no tuvo continuidad. Según el informe, para convertir Agua Negra en un paso comercial estable será necesario desarrollar nuevas obras, establecer protocolos específicos de seguridad y adaptar la logística para permitir la convivencia entre el tránsito turístico y el transporte de cargas.
El documento también destaca la necesidad de recuperar el transporte ferroviario como complemento del sistema vial. En ese sentido, el posible avance de la licitación del Belgrano Cargas es visto como una oportunidad para mejorar la competitividad logística de la región, aunque por el momento no existen definiciones concretas. Además, vuelve a mencionarse la posibilidad de desarrollar en el futuro un nuevo paso internacional por el departamento Calingasta, una alternativa que ha sido analizada en distintas oportunidades, aunque todavía sin proyectos definidos.
El informe sostiene que el principal cuello de botella no solo será la infraestructura disponible, sino también el tiempo para ejecutarla. Si bien el horizonte planteado es 2035, las obras deberán estar listas mucho antes para acompañar la etapa de construcción de los grandes proyectos mineros que hoy se encuentran en evaluación. A las necesidades de transporte se suman otros desafíos que ya vienen siendo analizados en San Juan, como la disponibilidad de viviendas, servicios, educación y salud para absorber el crecimiento poblacional que podría generar el desarrollo de la minería.
En ese escenario, el estudio plantea que la planificación de rutas, corredores internacionales, ferrocarriles y centros logísticos será determinante para que la provincia pueda aprovechar plenamente el potencial del cobre y evitar que la infraestructura se convierta en el principal obstáculo para el crecimiento económico. Las definiciones que se tomen en los próximos años serán clave para que el despegue minero no quede trunco por falta de obras.