LHAKA, marca de la Cooperativa de Trabajo San Ignacio de Loyola, busca convertirse en proveedora de la minería salteña desde una comunidad wichí cercana a Hickman, a casi 360 kilómetros de la capital provincial. El taller textil nació en un territorio con dificultades de transporte, servicios y acceso al empleo formal, y evolucionó hasta adquirir capacidad industrial y una cartera de grandes clientes.
La iniciativa comenzó hace 13 años después de un pedido del cacique Dino Salas a Aldo Navilli, propietario de Molinos Cañuelas. Tras probar huertas, artesanías y ladrillos, la comunidad encontró en la confección una actividad capaz de sostener trabajo estable. El primer taller reunió a unas diez personas; actualmente el plantel fluctúa entre 60 y 65, y más de 60% pertenece a la comunidad wichí.
Jumbo fue el primer gran cliente, seguido por Carrefour, Chango Más y otros compradores. LHAKA confecciona moda, uniformes y ropa laboral, además de prendas para centros de distribución y pantalones para la Policía de Salta. En temporadas de supermercados manejó pedidos de 10.000 a 12.000 prendas y llegó a 15.000. Esos volúmenes son antecedentes de producción, no órdenes mineras ya recibidas.
La cooperativa organizó áreas de corte, producción, calidad y despacho, capacitó personal y resolvió la logística para recibir telas y enviar mercadería. También sostiene transporte para trabajadores y niños de la comunidad. Parte del impacto se extiende a viandas, proveedores y servicios cercanos. Para muchos integrantes, el puesto en la fábrica fue su primer empleo formal.
La ropa de trabajo es una línea que desarrolla desde hace aproximadamente dos años y medio. LHAKA obtuvo la certificación ISO 9001 después de un proceso de cerca de un año y medio y sostiene que puede cumplir exigencias de trazabilidad, calidad, plazos y especificaciones técnicas. La empresa no pide ser elegida por su identidad comunitaria, sino competir por capacidad, estructura y cumplimiento.
El mercado objetivo incluye compañías mineras, contratistas, constructoras y una red mencionada de alrededor de 900 proveedores provinciales. LHAKA anunció que participará en Argentina Mining para presentar su producción y buscar clientes. Ese será el primer paso comercial verificable: todavía no se informó ningún contrato con el sector. Su desafío es convertir estándares y experiencia textil en pedidos capaces de ampliar empleo y actividad local.