El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció un nuevo plan de refinanciación de deudas comerciales para pequeñas y medianas empresas a través del Banco Provincia. La medida, presentada este jueves, busca dar respuesta a la creciente morosidad que afecta al sector productivo en un contexto de caída del consumo y recesión económica.
El programa permite a las pymes refinanciar sus pasivos en hasta 36 cuotas mensuales con una tasa nominal anual (TNA) del 25,7%, que según el gobierno provincial es la más baja del mercado para este tipo de operaciones. La entidad aplica una bonificación de hasta tres puntos porcentuales sobre la tasa de referencia para el segmento pyme, lo que ubica el costo financiero por debajo de las ofertas de otros bancos, que actualmente se sitúan entre el 28,2% y el 28,3% anual.
El esquema de refinanciación contempla dos modalidades según el nivel de mora: para la mora temprana, se aplica la tasa TAMAR más un spread de entre 6 y 9 puntos porcentuales; para la mora tardía (más de 90 días), el spread se reduce a entre 1 y 4 puntos. De esta manera, el Banco Provincia busca facilitar el acceso a herramientas de recuperación financiera para empresas de todos los tamaños.
Al anunciar la medida, Kicillof sostuvo que la iniciativa busca asistir al sector productivo frente al actual escenario económico. "Frente a un modelo económico que ahoga el consumo, paraliza la producción y empuja al endeudamiento a miles de empresas, desde la Provincia seguimos construyendo respuestas", expresó el mandatario en sus redes sociales. Y agregó: "Defender a las pymes es defender la producción nacional y el futuro de la Argentina".
Por su parte, el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, destacó que la nueva propuesta "reduce significativamente el costo financiero en comparación con las condiciones que teníamos vigentes hasta el momento y las que ofrecen los demás bancos". La línea para empresas se suma al plan de refinanciación para familias que la entidad puso en marcha a comienzos de año, que durante el primer semestre de 2026 concretó 75.000 operaciones por más de $281.000 millones.
La medida llega en un momento crítico para el tejido productivo bonaerense, donde miles de pymes enfrentan dificultades para afrontar sus obligaciones financieras debido a la caída del consumo y el aumento de los costos operativos. Con esta herramienta, el gobierno provincial busca no solo aliviar la carga de las empresas, sino también preservar el empleo y la capacidad productiva de un sector que representa una parte fundamental de la economía argentina.