El Gobierno de Misiones volvió a convocar a empresarios para discutir cómo sostener la actividad económica en un contexto de menor consumo, dificultades financieras y costos crecientes. Adolfo Safrán, ministro de Hacienda, planteó que la respuesta provincial debe combinar crédito, reducción de trabas burocráticas y un canal permanente con el sector privado. La reunión buscó identificar problemas operativos más que anunciar un paquete único.
Safrán reconoció que muchas empresas enfrentan restricciones de demanda y que los consumidores recurren cada vez más a plataformas digitales cuando no encuentran productos o precios competitivos en el comercio local. El diagnóstico obliga a mirar más allá del alivio financiero: también se necesitan capacidades comerciales, logística, digitalización y acceso a nuevos mercados.
Uno de los ejes fue la desregulación administrativa. El ministro sostuvo que municipios y Provincia deben revisar exigencias que retrasan construcciones, ampliaciones o nuevos emprendimientos. La simplificación puede reducir costos y acelerar inversión, pero requiere distinguir entre burocracia redundante y controles necesarios en seguridad, ambiente, urbanismo y protección del consumidor.
El segundo eje fue el financiamiento. Safrán mencionó el convenio con Banco Galicia para descuento de cheques a tasa cero destinado al sector yerbatero, líneas de corto y largo plazo de Banco Macro y alternativas a través de sociedades de bolsa. También presentó herramientas para cancelar facturas con plazos de hasta 180 días. El desafío es que estas opciones lleguen a pymes y no queden concentradas en empresas con mejor acceso financiero.
Adolfo Safrán aparece así como el articulador de una política que intenta sostener capital de trabajo sin recurrir exclusivamente a subsidios fiscales. Esa estrategia puede ser más sostenible si el crédito financia actividad viable y no simplemente posterga problemas de insolvencia. Para evaluarla, el Gobierno debería publicar montos colocados, tasas efectivas, cantidad de beneficiarios y sectores alcanzados.
El empresariado, representado por distintos referentes, pidió mantener un canal permanente con la Provincia. Esa mesa puede ser útil si separa problemas coyunturales de obstáculos estructurales. La caída del consumo exige medidas de corto plazo, pero competitividad, capacitación, conectividad y acceso a mercados requieren políticas de mayor duración.
También será necesario coordinar con los municipios. Una empresa puede recibir financiamiento provincial y aun así enfrentar demoras locales en permisos, habilitaciones o infraestructura. Si la Provincia impulsa desregulación, debería establecer estándares de tiempos, ventanillas únicas y seguimiento digital sin invadir autonomías municipales.
El próximo paso será convertir el diálogo en un tablero de medidas con responsables y plazos. Misiones necesita saber qué herramientas realmente sostienen empleo y producción y cuáles solo alivian temporalmente la caja. Si Safrán logra combinar crédito accesible, trámites más simples y apoyo a la comercialización, la estrategia puede amortiguar la crisis y mejorar capacidades para la recuperación.