El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió excluir a la Plaza Inmigrantes de Armenia del plan de estacionamientos subterráneos después de varios meses de resistencia vecinal en Palermo. La comunicación fue transmitida a residentes por el presidente de la Comuna 14, Martín Cantera, a pedido del jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, y del ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi. La marcha atrás alcanza a esa plaza, pero no detiene el procedimiento previsto para otros cuatro espacios de la capital.
El proyecto original nació de una iniciativa privada de E-ARG S.R.L. declarada de interés público por el Ministerio de Desarrollo Económico. Proponía cinco cocheras disuasorias bajo espacios verdes: Plaza Armenia, Parque de la Innovación en Núñez, Plaza Noruega en Belgrano, Parque España en Barracas y un predio de la calle Lavardén en Parque Patricios. El conjunto iba a aportar alrededor de 1.019 lugares de estacionamiento mediante una concesión de largo plazo.
La oposición barrial se organizó bajo la consigna “Salvemos Plaza Armenia”. Vecinos de Palermo realizaron protestas, confluyeron en una movilización durante junio y presentaron un amparo ambiental para pedir la suspensión inmediata de la licitación. El reclamo no se limitó al tránsito: cuestionó la privatización de espacios verdes y advirtió que la obra obligaría a cerrar la plaza durante al menos dos años, remover casi todos sus árboles y asumir que algunos no podrían ser replantados.
El cambio político, sin embargo, todavía tiene una diferencia con el expediente administrativo. La Disposición 262/DGCOYP/26 aprobó la preselección técnica para una concesión de veinte años y mantuvo a Plaza Armenia entre los emplazamientos. Después de la apertura de sobres realizada en mayo, la comisión evaluadora consideró que “Establecimientos Disuasorios Consorcio de Cooperación” era el único oferente que superaba los requisitos mínimos. Las autoridades prometieron retirar la plaza cuando quede confirmada la adjudicación.
El Ejecutivo porteño explicó que resolvió no avanzar en Palermo tras escuchar la demanda vecinal y revisar la disponibilidad de estacionamientos privados en la zona. Esa justificación combina un argumento participativo con una evaluación de oferta existente, pero todavía requiere que la exclusión quede reflejada formalmente. Mientras tanto, los estacionamientos de Núñez, Belgrano, Barracas y Parque Patricios siguen incluidos y el Gobierno prevé que sus obras comiencen en los próximos meses.
Los residentes celebraron la decisión como una victoria parcial y anticiparon que continuarán siguiendo el trámite hasta que Plaza Armenia desaparezca de la documentación definitiva. El próximo punto de control será la adjudicación: allí deberá coincidir la promesa comunicada por los funcionarios con el alcance jurídico de la concesión. La controversia dejó además una discusión abierta sobre cómo se evalúan las iniciativas privadas que intervienen espacios verdes y en qué momento la participación vecinal modifica un proyecto ya licitado.