La Moratoria Impositiva 2026 de Santiago del Estero superó los $4.631 millones de obligaciones consolidadas mediante 3.661 planes de regularización. El primer balance de la Dirección General de Rentas, conducida por Matías Nazer, muestra una adhesión extendida, pero también una composición desigual: los contribuyentes recurren masivamente al régimen por deudas del Impuesto Automotor, mientras el mayor peso monetario se concentra en el Inmobiliario Rural.
Los pagos ya realizados y los compromisos financiados ocupan lugares diferentes dentro de ese total. La recaudación informada por pagos de contado alcanzó $1.811.872.810,92, mientras los planes financiados incorporaron anticipos por $359.615.576,43 y un saldo a plazo de $2.459.533.519,99. Esas cifras describen el dinero ingresado y comprometido por modalidad, no simplemente la cantidad de trámites.
Esa distinción resulta necesaria para leer las 1.699 operaciones que fueron canceladas al contado por más de $1.630 millones. Representan alrededor del 46 por ciento de los 3.661 planes y constituyen la modalidad más utilizada, pero no equivalen por sí solas a todo el monto de $1.811,87 millones registrado como pagos de contado. El corte separa así operaciones ya canceladas de otras sumas abonadas dentro del funcionamiento general del régimen.
La parte todavía en curso concentra el mayor volumen de deuda financiada. Hay 1.534 planes vigentes con anticipos por $311,7 millones y un saldo de $2.042,6 millones. A ellos se agregan 219 planes emitidos, con $414,8 millones por financiar, y 205 operaciones de contado emitidas por $182,1 millones; el registro consigna solo cuatro planes financiados cancelados y ninguno caído.
El Impuesto Automotor explica la amplitud social del programa. Sus 2.247 adhesiones representan más del 61 por ciento del total y reúnen una deuda promedio cercana a $390.000 por plan. Dentro de esa categoría se contabilizaron anticipos por $680,1 millones y un monto financiado de $882,7 millones, muy por encima de la cantidad de trámites de cualquier otro tributo.
El mapa cambia cuando se observa el valor económico. El Inmobiliario Urbano ocupa el segundo lugar por cantidad, con 888 planes, $138,5 millones en anticipos y $86,9 millones financiados. El Inmobiliario Rural, en cambio, suma apenas 275 adhesiones, pero concentra $1.240,1 millones en anticipos y $1.185,3 millones de saldo financiado, por lo que se convierte en el componente de mayor peso monetario de la moratoria.
Ingresos Brutos completa la porción principal con 236 planes, $91,6 millones en anticipos y $234,3 millones financiados. Convenio Multilateral registra nueve planes y más de $70 millones pendientes, Sellos y Contribución de Obras reúne seis, y el Fondo de Reparación Social no tiene adhesiones. El próximo movimiento del programa estará, por lo tanto, en la evolución de los planes vigentes y emitidos: allí se definirá cuánto de la deuda ya consolidada termina efectivamente cancelado.