La Rioja Industria

Hilado cerró su planta riojana después de reducir su dotación de 140 a 58 trabajadores

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La textil había proyectado una nave para emplear hasta 500 personas, pero perdió pedidos de marcas de indumentaria y comunicó el cese definitivo. El grupo TN Plates se comprometió a pagar las indemnizaciones de una plantilla que quedó reducida a unas 60 personas.

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Hilado S.A. cerró definitivamente su planta de confecciones en La Rioja después de un deterioro que redujo la dotación desde 140 trabajadores al comenzar 2025 hasta 58 en la etapa final. La decisión había sido comunicada el 15 de diciembre y fijó para enero de 2026 la pérdida de los empleos restantes, un desenlace que revirtió por completo el plan de expansión con el que la fábrica había iniciado el año anterior.

La empresa se preparaba entonces para habilitar una nueva nave industrial y equiparla con capacidad para reunir hasta 500 puestos. Esa ampliación no llegó a entrar en funcionamiento. La caída del consumo y la paralización de parte de la actividad textil modificaron el escenario antes de que la inversión pudiera transformarse en producción y empleo, mientras la reducción gradual del personal anticipó la imposibilidad de sostener la estructura proyectada.

Gustavo Castro, delegado del Sindicato de Trabajadores de la Confección, vinculó el cierre con una recesión sectorial de al menos dos años. El punto decisivo fue la pérdida de encargos de marcas importantes de indumentaria: sin esos pedidos, la planta dejó de contar con el volumen necesario para mantener sus líneas activas. La clausura no respondió así a un único recorte repentino, sino a una contracción que ya había eliminado más de la mitad de la dotación.

La situación de quienes conservaron su puesto hasta el final quedó sujeta al pago de las indemnizaciones legales. Hilado forma parte del grupo TN Plates, que asumió el compromiso de cancelar esas obligaciones. Esa promesa separa el cierre productivo, ya definido, de la resolución económica individual de cada vínculo laboral, que deberá materializarse mediante las liquidaciones correspondientes para las familias afectadas.

El sindicato ubicó el caso dentro de una crisis textil más amplia y señaló tres factores: mayor ingreso de importaciones, pérdida del poder adquisitivo de los salarios y competencia de productos extranjeros a precios inferiores. También calculó que desde 2020 más de 500 trabajadores del sector perdieron sus empleos en La Rioja. La cifra convierte el cierre de Hilado en otro episodio de una retracción provincial acumulada, no en un conflicto aislado.

Los próximos pasos ya no pasan por reactivar la nave que había sido proyectada, sino por completar las indemnizaciones y formalizar la salida de la dotación final. La diferencia entre los 60 empleos anunciados y los 58 trabajadores mencionados por el delegado refleja el carácter aproximado del recuento público; no altera el dato central: una fábrica que planeó crecer hasta 500 puestos terminó cesando su actividad después de una reducción sostenida.

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