Indumentaria Catamarca dejará de producir de manera definitiva en los próximos días, después de siete años de actividad en la provincia. El cierre afectará a los 20 trabajadores que todavía integran la planta y que perderán su fuente laboral cuando termine la operación. La decisión convierte en cese permanente un proceso de contracción que ya había reducido de forma marcada la dotación de la fábrica.
Julio Serrano, gerente de la firma, confirmó el final de las actividades y lo vinculó con el escenario que atraviesa el sector textil. Su explicación no presentó la medida como una pausa, una reestructuración transitoria o una suspensión de líneas: señaló que la empresa cesará definitivamente su producción. El hecho nuevo, por lo tanto, es el cierre completo de la unidad industrial y no solamente un nuevo ajuste de personal.
Según Serrano, la decisión responde a tres factores conectados. La caída de las ventas redujo la demanda que recibía la empresa; ese retroceso llevó a disminuir la producción y debilitó la capacidad de sostener la estructura existente. A esa secuencia añadió el impacto de la apertura de las importaciones, que, de acuerdo con su evaluación, recortó la competitividad de las compañías textiles locales frente a los productos ingresados desde el exterior.
La evolución del empleo muestra la escala del retroceso. Indumentaria Catamarca comenzó sus operaciones con 40 trabajadores y, durante la etapa de mayor crecimiento, llegó a contar con 150. Desde ese máximo, la plantilla se redujo progresivamente hasta los 20 operarios actuales. Es decir, al momento del cierre permanecía menos de una séptima parte de la dotación que la fábrica había alcanzado en su punto de mayor expansión.
La última reducción ya no deja una estructura menor en funcionamiento: elimina los 20 puestos restantes y clausura una trayectoria industrial de siete años. El recorrido de la planta enlaza así las variables que la propia empresa identificó como determinantes: menos ventas, menor volumen de producción y una competencia importada que afectó su posición en el mercado. El impacto inmediato informado se concentra en la pérdida de empleo y en la desaparición de esa capacidad productiva en Catamarca.
La fuente no informa una fecha exacta para el último día de actividad, más allá de ubicarlo en los próximos días. Tampoco consigna un plan de reubicación para el personal, medidas de asistencia, negociaciones para vender la planta ni una posibilidad de reapertura bajo otro propietario. Con la confirmación del cese definitivo, el próximo paso verificable será la finalización de la producción y la desvinculación de los 20 trabajadores que aún permanecen en la fábrica.