Representantes de la Unión Industrial de Catamarca dialogaron con los ministros nacionales Luis Caputo y Diego Santilli durante su visita a la provincia. La entidad expuso dificultades vinculadas con las importaciones, la competitividad regional y las condiciones para sostener empleo formal. Su presidente, Carlos Muia, valoró la predisposición de los funcionarios y describió el encuentro como un primer avance.
Uno de los reclamos centrales fue la ausencia de valores de referencia para determinados bienes importados. Muia afirmó que algunas prendas ingresarían declaradas a USD 1, pese a tener un precio internacional mayor. Según su evaluación, esa subfacturación perjudica a fabricantes locales y también reduce la recaudación tributaria. La información recuperada no identifica operaciones o expedientes aduaneros específicos.
El dirigente sostuvo que la industria no pide protección ilimitada, sino reglas equivalentes para competir después de invertir y contratar trabajadores. También mencionó cupos de exportación entre los obstáculos presentados. Caputo respondió, de acuerdo con el relato de la UICA, que su equipo trabaja sobre un sistema utilizado en Israel para detectar valores de referencia según el origen de los productos.
La respuesta ministerial describe una tarea en estudio y no una norma ya implementada. Muia reconoció que los cambios no se resolverán de un día para otro. El gobernador Raúl Jalil colaboró para coordinar una próxima reunión en Buenos Aires, aunque la fecha todavía no fue definida. Allí la entidad espera profundizar los planteos técnicos y conocer medidas concretas.
La agenda incluyó una recorrida por la planta de CONFECAT en La Chacarita, después de un acto en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada. Funcionarios nacionales, provinciales y empresarios conversaron sobre herramientas de desarrollo, incentivos para la industria y empleo registrado en el norte. Jalil presentó la coordinación entre Nación, Provincia y sector privado como el camino para mejorar resultados.
El optimismo de la UICA se apoya, por ahora, en la apertura de un canal de diálogo. Los controles de importación, las condiciones de competencia y la nueva audiencia permanecen pendientes de decisiones posteriores. El alcance real se podrá evaluar cuando exista una medida oficial, un cronograma de aplicación y datos que permitan comprobar si cambia la situación de las empresas industriales catamarqueñas.