El Partido Justicialista de Salta pondrá fin a su intervención judicial con la asunción de Julio Argentino San Millán como presidente. El acto fue convocado para este miércoles a las 19 y cerrará la gestión encabezada por José Luis Napoleón Gambetta. La nueva conducción recibirá el partido con los salarios y servicios regularizados y con 78% de las deudas canceladas.
Gambetta describió una situación inicial marcada por dos meses y medio de sueldos adeudados, facturas impagas y un corte de energía eléctrica en la sede. La intervención realizó primero un corte contable para precisar el estado de las cuentas. Ese diagnóstico permitió separar las obligaciones inmediatas del pasivo que necesitaba una negociación más prolongada.
Durante los meses siguientes se canceló la mayor parte de la deuda. El porcentaje pendiente corresponde principalmente a compromisos con el Estado, entre ellos obligaciones con ARCA, incorporadas a planes de pago. La existencia de esas cuotas implica que la situación mejoró pero no quedó completamente saldada: la nueva conducción heredará compromisos financieros todavía vigentes.
El interventor sostuvo que la recuperación no se apoyó en ingresos extraordinarios. La principal fuente fue la reactivación de los aportes de los afiliados después de que se fijara el cronograma electoral. Según su evaluación, poner fecha a las elecciones devolvió previsibilidad y permitió ordenar simultáneamente la vida política y la administración económica del partido.
Después de la asunción y de la rendición de cuentas de la intervención, se reunirá el Consejo partidario. Ese órgano deberá definir vicepresidencias y secretarías para completar la estructura de autoridades. San Millán asumirá así una organización normalizada en términos institucionales y con una posición financiera más estable que la encontrada por Gambetta, aunque con pagos pendientes.
El próximo resultado será la integración del Consejo y el plan con el que la conducción afrontará la nueva etapa. La finalización de la intervención no elimina automáticamente las diferencias internas ni cancela el 22% restante de la deuda. Sí modifica el punto de partida: el PJ salteño vuelve a autoridades partidarias electas, recupera la regularidad de salarios y servicios y deja los compromisos estatales dentro de un esquema de pago identificado.