El peronismo pampeano entró en una fase decisiva de negociación para las elecciones de 2027. Un entendimiento reservado entre el gobernador Sergio Ziliotto y el exgobernador Carlos Verna activó una mesa de diálogo con las corrientes del Frente Justicialista Pampeano. La hipótesis de una lista de unidad comenzó a instalarse ante un calendario que podría ubicar los comicios en los primeros meses del próximo año.
La búsqueda de consenso parte de una necesidad compartida, pero no de un acuerdo cerrado. Dirigentes de distintas líneas sostienen que la confrontación interna debe ceder espacio a la convivencia, aunque reclaman contenido programático y advierten que la unidad no puede reducirse a repartir cargos. El Gobierno provincial inició contactos, pero todavía no existe una síntesis anunciada que contenga a todos los sectores.
La principal incógnita es Luciano di Nápoli. El intendente de Santa Rosa administra el distrito electoral más importante y desde su entorno rechazan condicionamientos de la estructura partidaria. La conducción capitalina sostiene que su gestión responde a los vecinos y que la ciudad no será utilizada como pieza de intercambio. También pesa su intención de influir en la elección de quien lo suceda en la intendencia.
La personería jurídica definitiva de Fuerza Pampa amplió esa autonomía. Aunque Di Nápoli no formalizó una definición, la nueva fuerza aparece asociada con el esquema político santarroseño y le permite negociar por dentro o por fuera del PJ. Su existencia quita a la conducción tradicional el control exclusivo de las listas y obliga al Frejupa a considerar una estructura local con sello propio.
La negociación también debe incorporar a los partidos que integran la coalición oficialista: Frente Renovador, Nuevo Encuentro, Partido Humanista, Partido del Trabajo y del Pueblo y Partido Comunista. Una ruptura podría fragmentar el voto y abrir un escenario de tres espacios competitivos. La unidad, en cambio, exige compatibilizar liderazgos provinciales, territorialidad capitalina, programa y lugares electorales.
El próximo resultado verificable será la conformación de la mesa y la decisión de Fuerza Pampa sobre su relación con el frente. También deberá conocerse si Di Nápoli sostiene una estrategia autónoma o utiliza esa capacidad para mejorar su posición en el acuerdo. Por ahora, el operativo de unidad es una negociación en marcha: Ziliotto y Verna abrieron el diálogo, pero la lista común, las candidaturas y el reparto de responsabilidades permanecen sin definición.