El oficialismo obtuvo dictamen de mayoría en la Cámara de Diputados para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. El despacho reunió 42 firmas de La Libertad Avanza y aliados del Pro, la UCR, Innovación Federal, Independencia y Producción y Trabajo. El Gobierno pretende incluir la iniciativa en una sesión prevista para el 26 de agosto, junto con otros asuntos de su agenda económica.
El texto mantuvo el núcleo enviado por el Poder Ejecutivo e incorporó dos cambios técnicos menores propuestos por el radical Lisandro Nieri. La modificación principal define como misión central del BCRA la preservación del valor de la moneda nacional y elimina los objetivos múltiples introducidos en 2012. De este modo, el proyecto busca concentrar el mandato institucional de la autoridad monetaria.
La reforma prohíbe que el Banco Central financie al Tesoro y endurece las condiciones para remover al presidente y a los directores. La decisión del Poder Ejecutivo debería fundarse en causales específicas y recibir la aprobación de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso. También elimina la categoría de reservas de libre disponibilidad, modifica la distribución de utilidades y crea un mecanismo para cancelar gradualmente letras intransferibles y adelantos transitorios acumulados.
El plenario de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda incluyó exposiciones de Miguel Boggiano, Ramiro Castiñeira, Héctor Rubini y Aldo Abram, quienes defendieron la independencia del Banco Central y la separación entre política monetaria y necesidades fiscales. Sus intervenciones atribuyeron la inflación persistente al uso de la emisión para cubrir déficit y apoyaron una autoridad concentrada en proteger la moneda.
El tono de algunas presentaciones provocó protestas de Unión por la Patria y también malestar entre aliados. Eduardo Falcone, del MID, no firmó el dictamen y reclamó una discusión técnica; propuso sumar otros objetivos al organismo y aplicar a la designación de directores un control parlamentario equivalente al previsto para su remoción. Fernando de Andreis, del Pro, cuestionó expresiones de los invitados, aunque ratificó el apoyo de su bloque a la reforma.
El dictamen habilita el tratamiento, pero todavía no modifica la Carta Orgánica. Para convertirse en ley, el proyecto debe atravesar la votación del recinto y el resto del proceso legislativo. La fecha del 26 de agosto expresa la planificación del oficialismo, no una aprobación asegurada. El resultado dependerá de la conservación de los apoyos que permitieron reunir las 42 firmas y de la votación artículo por artículo.