El Gobierno nacional volvió a colocar la reforma electoral en el centro de su agenda parlamentaria y abrió negociaciones con gobernadores para avanzar en la suspensión de las PASO.
La estrategia es encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y propone habilitar un mecanismo similar al de las listas colectoras. Las fuerzas provinciales podrían presentar candidatos propios en categorías locales y legislativas, pero compartir la fórmula presidencial de Javier Milei.
El sistema se aplicaría dentro del esquema de Boleta Única de Papel. Los borradores oficiales contemplan una sola lista colectora legislativa y una opción de lista completa, aunque el Gobierno evita identificar el mecanismo con la Ley de Lemas.
La Casa Rosada busca reunir los votos necesarios en el Congreso y necesita una mayoría absoluta de 37 senadores. La UCR, con diez bancas, aparece como un actor decisivo, aunque mantiene diferencias internas sobre la eliminación total de las primarias.
Eduardo Vischi propuso que las PASO dejen de ser obligatorias para votantes y partidos, mientras Carolina Losada defiende su continuidad como parte del sistema democrático. La reforma no se aplicaría a la elección de senadores.
Santilli ya mantuvo contactos con los gobernadores Raúl Jalil, Rogelio Frigerio y Marcelo Orrego. Las negociaciones continuarían durante las próximas semanas, pero el debate parlamentario recién podría llegar a los recintos en agosto.