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Diputados opositores reclamaron reconocer la reelección de Lula y recomponer el vínculo con Brasil

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Esteban Paulón y otros legisladores presentaron una iniciativa para que la Cámara felicite al mandatario brasileño reelecto y exhorte al Ejecutivo argentino a reactivar el diálogo bilateral. El proyecto llega después del retiro del embajador brasileño y del silencio inicial de Javier Milei.

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Un grupo de diputados opositores llevó al Congreso la tensión diplomática entre Argentina y Brasil después de la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva. La iniciativa, encabezada por Esteban Paulón, propone que la Cámara de Diputados reconozca formalmente el resultado del balotaje brasileño y solicite al Poder Ejecutivo argentino una recomposición urgente del vínculo bilateral.

El proyecto felicita al pueblo de Brasil por la jornada electoral del 25 de octubre y a Lula por haber obtenido un cuarto mandato, de acuerdo con los resultados difundidos por el Tribunal Superior Electoral. La propuesta busca convertir en una posición institucional de la Cámara lo que el Gobierno argentino todavía no había expresado públicamente al momento de su presentación.

Paulón sostuvo que Javier Milei debía reconocer el triunfo y dejar atrás la confrontación política con el mandatario brasileño. Otros presidentes de la región y de fuera de ella ya habían enviado sus felicitaciones, mientras la Casa Rosada mantenía silencio sobre el desenlace electoral en el principal socio comercial de Argentina.

La iniciativa no se limita al saludo protocolar. También pide que la Cancillería realice las gestiones necesarias para fortalecer el diálogo político e institucional, después de un período de deterioro que incluyó el retiro del embajador brasileño Julio Bitelli en agosto y su reemplazo por un encargado de negocios.

Según la nota, Brasil tomó esa decisión tras los insultos de Milei contra Lula. El conflicto redujo el nivel de representación diplomática y dejó la relación bilateral condicionada por las diferencias ideológicas entre ambos presidentes, aun cuando los intercambios económicos y la agenda del Mercosur exigen coordinación permanente.

El diputado Pablo Juliano se sumó al proyecto y recordó la Declaración de Iguazú firmada en 1985 por Raúl Alfonsín y José Sarney. Con esa referencia, los impulsores buscaron inscribir el reclamo en más de cuatro décadas de integración democrática y presentar el vínculo argentino-brasileño como una política de Estado.

El texto destaca la importancia histórica, política, económica, social y cultural de la relación y su papel para la integración sudamericana. La oposición sostiene que las diferencias partidarias no deberían poner en riesgo una asociación decisiva para el comercio, la producción, la infraestructura regional y la capacidad de negociación del Mercosur.

El proyecto abre ahora una discusión parlamentaria, pero la conducción de la política exterior sigue en manos del Ejecutivo. El próximo paso dependerá de si la Cámara trata la iniciativa y, sobre todo, de si Milei reconoce públicamente el resultado y ordena a la Cancillería reconstruir canales políticos con el gobierno reelecto de Lula.

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