Sergio Ziliotto reunió al Consejo Provincial del Partido Justicialista de La Pampa con dos mensajes que convivieron durante toda la jornada: la necesidad de preservar la unidad para sostener el gobierno provincial y la aceptación de que el camino hacia 2027 puede incluir competencia interna. La reunión amplió la mesa a intendentes, autoridades de unidades básicas, referentes de las líneas partidarias y la conducción de la Juventud Peronista.
El encuentro llegó después del acto del 17 de octubre, que la dirigencia evaluó como una demostración de capacidad territorial y movilización. También celebró la normalización de la Juventud Peronista, que alcanzó una lista de unidad con representación de espacios y localidades diferentes. Para Ziliotto, ambos hechos ofrecen una base organizativa desde la cual ordenar la próxima etapa electoral.
La fotografía, sin embargo, tuvo ausencias de peso. No participaron el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, ni la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso. Sus faltas fueron leídas en el marco de diferencias internas y de la aparición de Fuerza Pampa, una nueva herramienta que tensiona la conducción oficial del partido y obliga a discutir cómo se resolverán las candidaturas.
En la mesa central estuvieron Ziliotto, María Luz Alonso por La Cámpora, la diputada Liliana Robledo, Jorge Lezcano de Identidad Peronista, Roberto Robledo, el intendente de Toay Ariel Rojas y Camila Kronemberger, presidenta de la Juventud Peronista. La composición buscó exhibir pluralidad, aunque no alcanzó para neutralizar el debate por quienes decidieron no asistir.
Ziliotto informó además sobre una reunión realizada en la Casa de La Pampa, en Buenos Aires, con gobernadores y referentes nacionales del peronismo. Allí se analizaron la agenda parlamentaria, el escenario político y las elecciones del año siguiente. El Consejo también celebró la reelección de Lula da Silva en Brasil como ejemplo de persistencia, organización y capacidad de movilización.
El ministro de Gobierno, Pascual Fernández, afirmó antes del encuentro que no habría inconvenientes en habilitar internas y que toda persona con voluntad podría presentarse. Al mismo tiempo, advirtió que la continuidad del PJ en el poder debe colocarse por encima de las aspiraciones individuales. Su planteo combina apertura competitiva con una condición: que la disputa no termine favoreciendo al antiperonismo articulado alrededor de Javier Milei.
La intendenta de Anguil, Daniela Fernández, aceptó la posibilidad de internas, pero cuestionó las decisiones que puedan dañar la continuidad peronista y dijo no comprender la ausencia de Di Nápoli. Facundo Sola, intendente de Realicó, eligió un tono más conciliador: sostuvo que las presencias y ausencias son legítimas, que nadie deja de ser justicialista por faltar y que la unidad deberá construirse durante el proceso.
El Consejo no cerró candidaturas ni mecanismos, pero fijó el terreno de la discusión. La conducción promoverá diálogo e internas si fueran necesarias, mientras pide que las nuevas estructuras no se conviertan en una ruptura electoral. El próximo paso será incorporar a los ausentes, definir reglas aceptadas por todos y comprobar si el llamado a la unidad puede contener una competencia que ya empezó a ordenar el mapa pampeano.