El inicio de las obras del Acueducto de Vipos abrió una nueva etapa en la agenda de infraestructura de Tucumán. El proyecto apunta a resolver problemas históricos de abastecimiento de agua potable y beneficiará a unos 245.000 vecinos.
Lisandro Catalán, presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, calificó la iniciativa como la obra de infraestructura más importante de los últimos 40 años para la provincia. Sostuvo que su magnitud y capacidad de transporte modificarán de manera estructural la matriz de servicios.
El proyecto será financiado mediante un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo gestionado por el Gobierno nacional. La coordinación con la Provincia permitió reactivar una iniciativa considerada estratégica para el desarrollo urbano y la calidad de vida.
Catalán vinculó el avance de la obra con la estabilidad económica, la previsibilidad y la seguridad jurídica. Afirmó que esas condiciones resultan necesarias para obtener respaldo de organismos internacionales de crédito y sostener inversiones de gran escala.
El dirigente también presentó el proyecto como una muestra de cooperación entre el Estado nacional y las necesidades del interior. Señaló que la inversión se concentra en una infraestructura con impacto social directo y capacidad de resolver un déficit prolongado.
El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó el inicio de los trabajos. La ejecución del acueducto deberá ahora avanzar conforme al cronograma técnico y financiero previsto para traducir el financiamiento en mejoras concretas en el suministro.