Salta comenzó a delimitar su calendario político de 2027 sin fijar todavía el día de la elección provincial. El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, estimó que la votación podría celebrarse durante alguno de los fines de semana de mayo o en los primeros días de junio, una franja que coincide con la práctica histórica de la provincia. La precisión apareció después de que Tucumán confirmara sus comicios para el 9 de mayo, pero Camacho remarcó que en Salta no existe aún una fecha oficial.
El margen para resolverlo no es indefinido. Camacho explicó que la legislación electoral exige realizar la convocatoria con seis meses de anticipación, de modo que el acto formal podría producirse hacia noviembre de 2026 si se mantiene la ventana mencionada. Hasta entonces, la administración provincial sostiene que su prioridad está en la ejecución de las políticas públicas y no en anticipar la campaña. La definición, por lo tanto, deberá convertir una costumbre del calendario salteño en una resolución concreta.
La conversación electoral también abrió la pregunta por la continuidad del gobernador Gustavo Sáenz. Consultado sobre una nueva candidatura, Camacho evitó anunciar una decisión y la ubicó en el terreno personal del mandatario. Su respuesta no cerró esa posibilidad, pero tampoco la presentó como resuelta, por lo que separó el debate sobre la fecha de la discusión acerca de quién encabezará el proyecto oficialista en las urnas.
Camacho sí formuló un argumento político a favor de la continuidad del rumbo iniciado por Sáenz. Afirmó que el gobernador llegó con un plan de gobierno que todavía conserva objetivos pendientes y que esas tareas deberían completarse para consolidar el desarrollo y el despegue de Salta. De ese modo, el jefe de Gabinete describió una agenda inconclusa, aunque dejó en manos de Sáenz la decisión de convertir esa lectura de gestión en una candidatura.
El funcionario también destacó el perfil dialoguista del gobernador y vinculó esa conducta con la defensa de los intereses provinciales frente a cualquier administración nacional. Reconoció que la Argentina eligió como presidente a Javier Milei y que el Gobierno salteño puede coincidir o discrepar con muchas de sus medidas. La posición expuesta combina aceptación del resultado nacional, autonomía para marcar diferencias y disposición institucional para negociar desde las prioridades de Salta.
Así, el escenario queda ordenado por dos decisiones todavía pendientes. La primera es administrativa: convocar la elección con el plazo legal y establecer si Salta votará en mayo o a comienzos de junio de 2027. La segunda es política y depende de Sáenz: definir si buscará continuar al frente del Ejecutivo. El próximo hito verificable será la convocatoria, previsiblemente hacia noviembre si se conserva la ventana anticipada por Camacho; hasta entonces, ni el día de los comicios ni la candidatura oficialista están confirmados.