La presidenta de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez, enfrió la posibilidad de un acuerdo inmediato con el PRO y sostuvo que cualquier alianza para 2027 deberá apoyarse en coincidencias políticas de fondo. La legisladora advirtió que no alcanza con reunir fuerzas para una campaña y señaló que todavía falta mucho para discutir candidaturas, fórmulas o una arquitectura electoral definitiva.
Ramírez reconoció que representantes de ambos espacios encontraron algunos puntos comunes en sus conversaciones. Entre ellos ubicó la intención de impedir un regreso del kirchnerismo. Sin embargo, diferenció ese objetivo general de un programa de gobierno compartido y reclamó debatir medidas concretas para la Ciudad antes de presentar el entendimiento como una convergencia consolidada.
La dirigente libertaria también cuestionó la administración de Jorge Macri. Consideró que el PRO de los primeros años, bajo el liderazgo de Mauricio Macri, produjo mejoras para el distrito, pero afirmó que el partido se fue apagando y que la gestión actual está desordenada y carece de ejes claros. Frente a ese diagnóstico, planteó que LLA pretende trasladar a la Capital el ritmo de transformaciones que atribuye al gobierno de Javier Milei.
La estrategia combina negociación y competencia. Ramírez trabaja para disputar el control político del distrito incluso si más adelante se alcanza un acuerdo con el macrismo. Mientras dirigentes libertarios consideran posible construir una alianza con el PRO y sectores radicales en la provincia de Buenos Aires, dentro del espacio existen resistencias a reproducir ese esquema en la Ciudad bajo la conducción de Jorge Macri.
En paralelo, LLA inició recorridas por barrios porteños junto con figuras del gabinete nacional para ampliar su presencia territorial en el principal bastión histórico del PRO. Ramírez también participa de negociaciones legislativas por la renovación de autoridades de organismos relevantes, entre ellos el Ministerio Público Fiscal y la Defensoría del Pueblo. La Legislatura convocó una sesión especial para el 3 de septiembre con esos temas en agenda.
Los movimientos muestran que el partido libertario busca llegar a la negociación con estructura y agenda propias. Por ahora no existe una alianza formal, una fórmula acordada ni un mecanismo para seleccionar candidatos. El dato nuevo es la condición pública fijada por Ramírez: cualquier entendimiento deberá incluir definiciones programáticas y no solo una conveniencia electoral frente al peronismo.