Mendoza Política

Petri lidera la sucesión mendocina y obliga a Cornejo a revisar su estrategia de continuidad

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Una encuesta de DC Consultores ubica a Luis Petri con 48,3% de intención de voto, 25,5 puntos sobre Ulpiano Suárez. El estudio tensiona la sucesión de Alfredo Cornejo, porque los nombres de su núcleo aparecen rezagados y el dirigente mejor posicionado mantiene autonomía respecto de la estructura provincial.

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Una encuesta de DC Consultores alteró el tablero de la sucesión mendocina al ubicar a Luis Petri con 48,3% de intención de voto para gobernador. El relevamiento, realizado entre el 19 y el 22 de octubre sobre 1.270 casos, le asigna una ventaja de 25,5 puntos sobre el intendente de la capital, Ulpiano Suárez, que obtiene 22,8%. Matías Stevanato aparece tercero con 12,4%, mientras los funcionarios más cercanos a Alfredo Cornejo quedan en niveles mucho más bajos.

El dato más incómodo para el gobernador es que la intención de voto no sigue automáticamente la estructura oficial. Tadeo García Zalazar registra 7,6% y Natalio Mema 4,8%, según el estudio. Ambos forman parte del núcleo de confianza de Cornejo y cuentan con experiencia de gestión, pero la encuesta sugiere que la proximidad con el Ejecutivo provincial no se traduce por sí sola en capacidad electoral.

Petri ocupa una posición singular. Tiene origen radical, compitió en internas contra la conducción tradicional, integró el Gobierno nacional y construyó una identidad propia vinculada con el oficialismo libertario. Esa combinación le permite disputar votos de Cambia Mendoza y de sectores cercanos a La Libertad Avanza, pero también dificulta que Cornejo lo incorpore como un heredero plenamente controlado por la estructura provincial.

La ventaja de Petri no constituye todavía una candidatura definida ni una elección resuelta. Las encuestas dependen de metodología, momento y oferta de nombres. Sin embargo, una diferencia superior a veinte puntos obliga a cualquier conducción a tomarla en serio. Cornejo debe decidir si intenta unificar detrás de un candidato propio, negociar con Petri o aceptar unas primarias que hagan visible la competencia dentro del oficialismo.

Ulpiano Suárez aparece como el rival interno mejor ubicado y conserva una ventaja relativa sobre otros nombres del cornejismo. Su posición como intendente de la capital le brinda exposición y gestión propia, y ha buscado construir un perfil menos dependiente del gobernador. Si el escenario se mantiene, podría convertirse en la opción para ordenar al radicalismo tradicional frente a Petri, aunque necesitaría reducir una brecha muy amplia.

La encuesta incluye otro dato sensible: 53,1% de imagen negativa para Cornejo y 21,7% positiva. Esa medición debe interpretarse con cautela porque imagen y voto no son equivalentes, pero añade presión sobre la estrategia de continuidad. Un gobernador con desgaste puede conservar capacidad para ordenar listas y recursos, aunque le resulte más difícil transferir respaldo personal a un sucesor.

La relación con la Casa Rosada agrega una variable nacional. Distintas versiones señalan conversaciones para contener o encauzar la candidatura de Petri, pero no hay una definición formal conocida. Karina Milei y la conducción libertaria podrían preferir un acuerdo que evite una confrontación costosa en Mendoza. Cornejo, por su parte, necesita proteger su coalición sin quedar subordinado a una decisión tomada fuera de la provincia.

El próximo paso será observar si Petri formaliza su candidatura, si Cornejo impulsa una figura propia y qué mecanismo de selección adopta el oficialismo. La encuesta no decide la sucesión, pero cambia el equilibrio de negociación. Mendoza entra en 2027 con un problema claro para el gobernador: el candidato mejor posicionado pertenece a su mismo universo político, pero no necesariamente a su cadena de mando.

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