Carolina Losada mantiene abiertas dos alternativas para 2027: buscar otro mandato en el Senado de la Nación o competir en la elección provincial como cabeza de una lista para la Cámara de Diputados de Santa Fe. La dirigente radical no formalizó ninguna candidatura y subordinó la definición al armado del oficialismo provincial y al calendario que establezca el gobierno de Maximiliano Pullaro.
La discusión se produce mientras Losada muestra una relación política más cercana con Pullaro. Después de etapas de competencia y distancia dentro del radicalismo, la senadora participa con mayor frecuencia en actividades vinculadas con la gestión santafesina y expresa respaldo al proyecto provincial. Ese acercamiento no elimina diferencias internas, pero reduce la posibilidad de una estrategia completamente separada.
La opción por la Cámara de Diputados ganó relevancia a partir de la reforma electoral santafesina. El nuevo esquema distribuye las 50 bancas mediante el sistema D'Hondt entre las fuerzas que superen el piso establecido, en lugar de otorgar automáticamente 28 lugares a la lista más votada. El cambio vuelve más importante la integración de listas y la capacidad de construir bloques legislativos.
Encabezar una nómina provincial también podría ubicar a Losada en la discusión por la presidencia de la Cámara baja. Esa posibilidad depende del resultado, de la composición final y de los acuerdos posteriores, por lo que no constituye una consecuencia automática. La senadora la considera dentro de un menú político que combina visibilidad territorial, conducción partidaria y vínculo con el Ejecutivo.
El acercamiento se reflejó en su presencia en actividades relacionadas con los Juegos Suramericanos y en actos del gobierno provincial. Losada también mantiene intervención en asuntos nacionales vinculados con Santa Fe, entre ellos acuerdos para cargos judiciales federales. Esa doble inserción le permite conservar una plataforma en el Senado mientras evalúa un eventual regreso a la política provincial.
La dirigente se referencia en el espacio MAR, donde conviven figuras como Julián Galdeano, Martín Rosúa y Georgina Losada. El sector deberá negociar su lugar dentro del frente oficialista y definir si busca cargos ejecutivos, legislativos o ambos. La relación con Pullaro será determinante para ordenar esas aspiraciones sin convertirlas en una disputa pública anticipada.
La planificación mencionada para 2027 contempla una primaria provincial en abril y una elección general en junio, fechas todavía sujetas a formalización. Antes de ese tramo deberán resolverse alianzas, reglas internas y listas. La decisión de Losada también dependerá de cómo se articule la elección santafesina con la renovación nacional del Senado.
El próximo paso no será una proclamación inmediata, sino una negociación sobre roles y estrategia. Losada deberá optar entre continuar en el Congreso o disputar una banca provincial con capacidad de incidencia en la Legislatura. Pullaro, por su parte, buscará integrar las corrientes radicales y aliadas. Hasta que se oficialicen calendario y candidaturas, las dos opciones permanecen abiertas.