Las jugueterías de Santa Rosa llegaron a la víspera del Día de las Infancias, celebrado el domingo 16 de agosto, con resultados muy diferentes. La menor disponibilidad de dinero, la competencia de productos importados y el crecimiento de la venta digital condicionaron la actividad, aunque las experiencias relevadas no permiten hablar de una caída uniforme en todos los comercios.
Raúl Palacio, propietario de Juguetrón, estimó que sus ventas bajaron al menos 50% frente al año pasado. Señaló una escasa circulación de clientes y atribuyó parte del deterioro a la apertura de locales con juguetes importados y a la pérdida de poder de compra. Su diagnóstico coincide con informes de la Cámara de Comercio pampeana sobre las dificultades del sector comercial.
En el segmento de libros infantiles, Gabriel Bardini, de Librería Fahrenheit, describió un cambio distinto. La cantidad de operaciones se mantuvo, pero los compradores eligieron ejemplares más económicos, lo que redujo el volumen de facturación. El dato muestra que la cautela no siempre se traduce en menos unidades: también puede aparecer como sustitución por productos de menor precio.
Otros negocios informaron un desempeño más estable. El propietario de Distribuidora Franco dijo que las ventas se sostuvieron respecto del mismo período anterior, favorecidas por las tarjetas de crédito y por una oferta que incluye librería artística. Mundo Franco también destacó el efecto de las promociones, entre ellas las del Banco de La Pampa, y del financiamiento de las compras.
El comercio electrónico creció más de 55% interanual durante el primer semestre de 2026, con 645 millones de unidades vendidas y un ticket promedio de $134.519. En el último Hot Sale, el 93% de las operaciones se hizo desde teléfonos móviles y más de la mitad de las ventas en línea se pagó en 3 o 6 cuotas, una combinación que refleja consumo digital y búsqueda de financiación.
La industria enfrenta además la competencia de pantallas y entretenimientos digitales por la atención infantil. Especialistas señalaron que bloques de construcción, juegos de mesa y propuestas didácticas ganan espacio al combinar actividad, aprendizaje y justificación del gasto familiar. El panorama de Santa Rosa queda así marcado por una fecha comercial medida: hay caídas fuertes en algunos locales, estabilidad en otros y un consumidor más selectivo y financiado.