La interna de la Unión Cívica Radical de Chubut volvió a poner en discusión el vínculo del partido con Despierta Chubut, la coalición provincial encabezada por el gobernador Ignacio Torres. Gerardo Merino fue elegido presidente del comité provincial con 40 votos frente a los 25 obtenidos por Sergio Guajardo. El resultado dejó en minoría al sector respaldado por el intendente de Rawson, Damián Biss, pero no cerró el debate sobre la estrategia que el radicalismo adoptará ante las elecciones de 2027.
Biss sostuvo que su espacio mantiene una relación distante con el Gobierno provincial y con el frente electoral después de la derrota en las legislativas de octubre de 2025. Su planteo es que no hubo una revisión suficiente de aquel resultado ni correcciones visibles en la conducción política. La crítica no supone, por ahora, una ruptura formal: el intendente confirmó que el sector que integra buscará participar en las conversaciones que definirán las candidaturas y el programa para la próxima elección provincial.
La disputa partidaria había comenzado a expresarse antes del plenario realizado en Esquel. El Comité Departamental de Rawson resolvió en agosto acompañar a Guajardo y Biss anticipó que no respaldaría a Merino. La votación terminó ordenando la conducción institucional de la UCR, aunque dejó expuestas dos miradas sobre la coalición: una favorable a sostener el esquema actual y otra que exige revisar su funcionamiento, su método de toma de decisiones y la relación con el Ejecutivo.
Tras asumir la presidencia partidaria, Merino ratificó que el radicalismo continuará dentro de Despierta Chubut. También afirmó que su tarea será contener las diferencias y mantener abiertos el consenso y el diálogo. Frente a la posibilidad de que algunos dirigentes se alejen, señaló que nadie será expulsado ni obligado a permanecer. Esa posición busca preservar la unidad orgánica mientras cada sector define el alcance de su participación en el armado provincial.
El calendario de 2027 eleva la importancia de la discusión. Chubut deberá elegir gobernador y renovar las intendencias en la mayoría de sus ciudades. Biss transita su segundo mandato en Rawson y su espacio ya analiza la continuidad del proyecto municipal mediante otros dirigentes, dado que la sucesión local formará parte de la negociación. La definición provincial y las candidaturas municipales estarán, por lo tanto, conectadas con el equilibrio interno del radicalismo.
El intendente también vinculó la disputa política con la situación fiscal de los municipios. Señaló que la suspensión de obra pública nacional, la reducción de subsidios al transporte y la pérdida de otros recursos obligaron a los gobiernos locales a asumir mayores responsabilidades. Es una evaluación del jefe comunal que deberá contrastarse con la evolución de las transferencias y los presupuestos, pero que anticipa uno de los ejes que los intendentes llevarán a la mesa electoral.
La nueva conducción radical deberá ahora decidir cómo procesa las críticas sin paralizar la participación del partido en la coalición oficialista. Para el sector de Biss, la revisión de 2025 es una condición para evitar repetir errores; para Merino, la prioridad es sostener el espacio y tramitar las diferencias mediante mecanismos partidarios. Ambas posiciones coinciden en que la UCR debe conservar capacidad de incidencia, aunque difieren en la profundidad de los cambios requeridos.
Los próximos pasos serán las conversaciones sobre el programa provincial, la representación radical en la alianza y las reglas para elegir candidaturas. La interna resolvió quién conduce formalmente el partido, pero no definió por sí sola el lugar que cada sector ocupará en 2027. La continuidad de Despierta Chubut dependerá de que la coalición transforme esas diferencias en acuerdos verificables antes de que comience el calendario electoral.