Catamarca Minería

Fénix y Sal de Vida amplían el litio catamarqueño y convierten al RIGI en eje de la disputa territorial

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Milei y Jalil inauguraron dos operaciones de Rio Tinto por cerca de US$1.000 millones y 25.000 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio. El Gobierno exhibe empleo, proveedores e infraestructura; la discusión pendiente es cuánto valor, control ambiental y capacidad fiscal quedan efectivamente en Catamarca.

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La inauguración de la expansión Fénix 1B y de la operación Sal de Vida en el Salar del Hombre Muerto convirtió a Catamarca en escenario de una defensa conjunta del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Javier Milei y Raúl Jalil presentaron las nuevas instalaciones de Rio Tinto como evidencia de que la estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria acelera proyectos mineros. Las dos operaciones representan cerca de US$1.000 millones y añaden unas 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio.

Ambas plantas habían comenzado a producir durante el segundo trimestre de 2026, antes de los plazos previstos. El Gobierno nacional utiliza ese adelanto como argumento a favor de un marco que ofrece garantías de largo plazo a los inversores. Milei sostuvo que no puede calcularse un costo fiscal sobre una inversión que, según su planteo, no se habría realizado sin el régimen. La oposición cuestiona justamente esa premisa y pide comparar beneficios otorgados, recaudación futura y alternativas de política industrial.

Las cifras expuestas durante el acto buscan mostrar una escala nacional. El Ejecutivo informó 29 proyectos aprobados bajo el RIGI por casi US$80.000 millones, trece de ellos mineros por alrededor de US$28.000 millones. Catamarca tendría cinco proyectos autorizados y, junto con San Juan, concentraría diez iniciativas por casi US$23.000 millones. Los datos oficiales asocian esas inversiones con más de 19.000 puestos de trabajo en la provincia, una cifra que requerirá seguimiento sobre empleo directo, indirecto y duración.

El vínculo con los proveedores fue presentado como otro indicador de derrame. Fénix 1B adjudicó contratos por US$310 millones a empresas argentinas, de los cuales US$153 millones correspondieron a firmas catamarqueñas. Ese volumen muestra capacidad local de participación, pero también plantea una agenda: cuánto contenido tecnológico incorporan esos contratos, qué porcentaje queda en pequeñas y medianas empresas, y si la cadena puede sostenerse cuando termina la etapa intensiva de construcción.

Milei enumeró obras vinculadas con la actividad minera en Antofagasta de la Sierra: un hospital, dos plantas de tratamiento de efluentes, mejoras en la ruta provincial 43, un centro de salud en El Peñón y la electrificación de Ciénaga Redonda para unas cincuenta familias. Jalil sostuvo que el RIGI permite crecer con recursos propios, diversificar la economía y financiar caminos, turismo y servicios. La discusión territorial consiste en verificar que esas obras se ejecuten, funcionen y sean proporcionales al uso de agua, energía e infraestructura.

El acto también tuvo una dimensión política. Milei reconoció a los gobernadores que adhirieron al régimen y cuestionó a Ricardo Quintela por mantener a La Rioja fuera del esquema. Jalil, dirigente peronista, defendió el RIGI como política de Estado y agradeció el respaldo de legisladores de distintos partidos. La convergencia muestra que la minería puede producir alianzas transversales, pero también profundizar diferencias entre provincias vecinas que adoptan estrategias fiscales y regulatorias distintas.

La reforma de la Ley de Glaciares apareció como parte del mismo modelo. El Presidente afirmó que las provincias necesitan mayores herramientas para decidir sobre sus recursos y que protección ambiental y desarrollo no son incompatibles. Esa formulación deberá traducirse en inventarios confiables, evaluación acumulativa, monitoreo de agua y acceso público a la información. En la Puna, la licencia social no depende únicamente de inversiones anunciadas, sino de la capacidad estatal para medir impactos y exigir correcciones.

El próximo balance deberá ir más allá de la ceremonia. Será necesario seguir producción real, exportaciones, empleo estable, compras locales, regalías, recaudación e infraestructura terminada, además de indicadores ambientales. Fénix 1B y Sal de Vida aumentan la capacidad productiva y consolidan a Catamarca en el mapa del litio; el éxito del modelo se definirá por cuánto de ese crecimiento se transforma en desarrollo territorial verificable y no solo en volumen extraído.

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