Dos fábricas de San Luis condensaron, en una misma recorrida oficial, dos caminos diferentes para ampliar la industria provincial. Ital Vinil busca convertir el crecimiento de Vaca Muerta y de la minería en nuevos pedidos para su planta, mientras Carin Puntana combina producción plástica y tecnología para profundizar una expansión que ya alcanza a 16 países. El gobernador Claudio Poggi visitó ambas empresas junto con el ministro de Desarrollo Productivo Sustentable, Federico Trombotto.
La primera escala fue Ital Vinil, instalada desde 1985 en el Parque Industrial Sur. La firma fabrica tuberías y accesorios de polietileno de alta densidad destinados a actividades petroleras y mineras, y presentó ante el Gobierno provincial un proyecto de expansión por US$2,5 millones. El plan contempla la posibilidad de incorporar puestos de trabajo, aunque la cantidad todavía no fue precisada.
El cambio que proyecta la compañía no consiste solamente en aumentar el volumen de una línea existente. La meta es adaptar su oferta a los requerimientos de nuevos mercados y posicionarse como proveedora de Vaca Muerta, un destino que vincularía la capacidad industrial radicada en San Luis con la expansión energética de otra región del país. Esa orientación obliga a traducir la oportunidad comercial en inversión, especificaciones productivas y capacidad de entrega.
En Juana Koslay, Carin Puntana exhibió un recorrido distinto. La empresa, conducida por una tercera generación de jóvenes emprendedores, desarrolla productos a base de plástico mediante una combinación de industria y nuevas tecnologías. Su punto de partida ya es internacional: vende en 16 países y pretende ampliar esa presencia, de modo que el crecimiento depende tanto de innovar en los productos como de sostener su competitividad fuera de la Argentina.
Las dos experiencias muestran que la reconversión industrial no sigue una sola ruta. Ital Vinil intenta ingresar con mayor fuerza en cadenas nacionales de petróleo y minería; Carin Puntana procura extender una red exportadora construida desde San Luis. En ambos casos, la tecnología deja de ser un complemento y pasa a definir qué mercados pueden atender las empresas, qué inversiones necesitan y hasta dónde pueden escalar.
Trombotto vinculó esas posibilidades con los Planes Maestros de Agua y Energía impulsados por la Provincia. Su argumento es que las nuevas tecnologías requieren suministro suficiente y de calidad para que una planta pueda competir y cumplir con clientes más exigentes. La infraestructura aparece así como la condición común entre dos estrategias empresarias diferentes: sin servicios capaces de acompañarlas, la inversión privada pierde margen para concretarse.
La visita dejó planteados dos próximos pasos verificables. Ital Vinil deberá transformar su proyecto de US$2,5 millones en una expansión efectiva y avanzar en su objetivo de abastecer a Vaca Muerta; Carin Puntana buscará ampliar las ventas que ya realiza en 16 mercados. Para el Gobierno provincial, el desafío será que los planes de agua y energía acompañen ese crecimiento y no queden por detrás de la nueva demanda industrial.