El proyecto metalífero Diablillos, dedicado a la producción de oro y plata, ingresó al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones. Para Salta, la incorporación consolida una estrategia orientada a atraer capitales con previsibilidad jurídica y criterios de sustentabilidad ambiental.
El secretario de Minería y Energía, Gustavo Carrizo, sostuvo que la provincia atraviesa una etapa de expansión. También proyectó que la producción de litio, estimada en 130.000 toneladas para 2026, podría duplicarse en los próximos años y convertir a Salta en uno de los principales actores sudamericanos.
Carrizo señaló que la recuperación del precio internacional del litio, ubicado entre 17.000 y 21.000 dólares por tonelada, permite que proyectos en exploración avanzada pasen a etapas de construcción y producción. Ese proceso aumenta la demanda de mano de obra y vuelve central la capacitación.
El Gobierno provincial prepara un acuerdo entre UPATecO, municipios y empresas privadas para formar perfiles técnicos adaptados a las nuevas fases de la actividad. La meta es fortalecer la participación local en empleo, servicios y proveedores.
Diablillos se extiende sobre territorio compartido por Salta y Catamarca. Los gobernadores acordaron que cada provincia contará con el 50% de los proveedores y de la mano de obra, y el proyecto prevé recuperar la inversión en un plazo de 24 meses desde el inicio productivo.
La estrategia oficial vincula minería con arraigo y desarrollo local. Las mesas sociales bimestrales reúnen a empresas, comunidades y autoridades para definir prioridades, mientras avanzan obras de energía continua en Olacapato y proyectos similares para Santa Rosa de los Pastos Grandes y Tolar Grande.
El RIGI aporta estabilidad para inversiones que requieren horizontes de entre 25 y 30 años. Salta estima que, si Taca Taca también ingresa al régimen, el conjunto de proyectos vinculados con Diablillos, Posco, Ganfeng y Río Tinto podría representar inversiones por alrededor de 13.000 millones de dólares.