El proyecto Diablillos, uno de los desarrollos mineros más avanzados de la Puna argentina, completó una etapa clave con la presentación del informe técnico definitivo de viabilidad (DFS). El yacimiento, ubicado en el límite entre Salta y Catamarca, consolida así su camino hacia la producción con una inversión inicial estimada en 481 millones de dólares bajo el régimen de incentivo a grandes inversiones (RIGI).
El estudio, elaborado bajo estándares internacionales, confirma el desarrollo de Diablillos como una mina convencional a cielo abierto con una planta de procesamiento de 9.000 toneladas diarias y una vida útil estimada de 25 años. Las proyecciones económicas son contundentes: el proyecto alcanza un valor actual neto (VAN) después de impuestos de 3.000 millones de dólares, con una tasa interna de retorno (TIR) del 41,9% y un período de recupero de la inversión de apenas 1,7 años.
La iniciativa cuenta con todas las aprobaciones ambientales provinciales necesarias. En abril obtuvo el visto bueno de Salta y en junio sumó la Declaración de Impacto Ambiental de Catamarca. Además, las legislaturas de ambas provincias aprobaron un acuerdo de cooperación interprovincial que establece un marco formal de coordinación para aspectos administrativos, regulatorios, tributarios y de regalías, un paso clave dada la ubicación del proyecto en una zona históricamente afectada por disputas limítrofes.
En paralelo, la empresa continúa evaluando una posible expansión mediante la incorporación de un circuito de lixiviación en pilas para procesar mineral de menor ley. Los resultados metalúrgicos obtenidos superaron las expectativas iniciales, con una recuperación de oro mayor a la prevista, lo que llevó a extender el plazo de la evaluación económica preliminar, que se espera esté concluida durante el cuarto trimestre de 2026.
Diablillos, adquirido por la compañía en 2016, se encuentra en el extremo sur de la provincia de Salta, dentro de la región de la Puna, próximo al límite con Catamarca. La empresa proyecta avanzar hacia la decisión final de inversión en el segundo trimestre de 2027, con el objetivo de iniciar la construcción y generar más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos durante esa etapa.