Río Negro Economía

Trabajadores de la CNEA reclamaron en Bariloche por 60 despidos y exigieron reincorporaciones

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La protesta frente a Intecnus cuestionó las cesantías y la reestructuración de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Ocho personas fueron reincorporadas, pero representantes políticos y científicos advierten por 20 familias de Bariloche, casi 300 contratados y la continuidad de 379 posdoctorados del CONICET.

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Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica se manifestaron el 28 de julio en el ingreso de Intecnus, en Bariloche, para reclamar la reincorporación de personal despedido del Centro Atómico Bariloche y rechazar el ajuste en el sistema científico. La protesta puso en el centro 60 desvinculaciones dentro de la CNEA, aunque sus participantes distinguieron ese total del impacto local: una referente señaló que los despidos afectan de manera directa a 20 familias de la ciudad.

La diputada nacional Adriana Serquis participó de la concentración y cuestionó la falta de información sobre la reestructuración del organismo. Sostuvo que ni los propios trabajadores conocen el alcance de los cambios y vinculó las cesantías con una pérdida de capacidades estratégicas. También informó que desde el Congreso se impulsa un proyecto de ley presentado casi cuatro semanas antes, para el cual se buscan adhesiones y tratamiento en las comisiones de Ciencia y Tecnología y de Presupuesto.

El reclamo no se limita a los vínculos ya terminados. Serquis advirtió que el 31 de julio 379 posdoctorados del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas quedarían sin posibilidad de continuar en el área científico-tecnológica. A esa incertidumbre sumó la situación de casi 300 contratados de la CNEA que desconocen si sus contratos serán renovados a fin de año. Son grupos laborales diferentes y sus cifras no deben agregarse como si correspondieran a una sola tanda de despidos consumados.

La movilización registró un resultado parcial: ocho trabajadores fueron reincorporados. Sin embargo, tanto esas personas como el resto del personal contratado mantienen dudas sobre la continuidad de sus puestos. Alhue Gavuzzo, investigadora del CONICET y ex candidata a senadora por el Frente de Izquierda, atribuyó las reincorporaciones a la organización en asambleas y al reclamo colectivo. También cifró en 20 las familias de Bariloche directamente alcanzadas por las cesantías.

Gavuzzo enmarcó el conflicto en la función estratégica de la CNEA y recordó que el organismo participa en la exportación de reactores nucleares y en actividades de medicina nuclear desarrolladas en Intecnus. Su caracterización sobre una entrega de soberanía corresponde a una posición política expresada durante la protesta. El hecho laboral verificable es que existen desvinculaciones, reincorporaciones parciales y una reestructuración cuyo alcance futuro seguía sin ser comunicado con claridad a los trabajadores.

El conflicto permanece abierto en varios planos. Los empleados reclaman nuevas reincorporaciones; el proyecto legislativo debe reunir apoyos para ser tratado; los casi 300 contratados esperan definiciones sobre el fin de año; y 379 posdoctorados enfrentan una fecha inmediata para su continuidad. La próxima medida anunciada por los participantes fue una convocatoria ciudadana para el 6 de agosto, aunque vinculada también al rechazo de la modificación de la Ley de Tierras. Ninguno de esos pasos equivale al cierre de la CNEA: el núcleo es la reducción de empleo y capacidades dentro del sistema científico.

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