Ricardo Quintela anunció que un eventual gobierno peronista revisará las inversiones que, a su entender, comprometan los recursos naturales y la soberanía argentina. El gobernador de La Rioja sostuvo que podrían nacionalizarse, expropiarse o recuperarse activos cuando esa evaluación detecte apropiaciones indebidas. Su advertencia apuntó especialmente a los proyectos beneficiados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y profundizó su confrontación con Javier Milei.
Quintela afirmó que las principales ventajas económicas se concentraron en sectores vinculados con Vaca Muerta y la minería. Según su planteo, muchas inversiones ya existían antes de la actual administración y el RIGI les permitió migrar hacia un esquema impositivo más favorable. La promesa de revisión busca instalar una condición política para quienes decidan invertir bajo esas reglas: las autorizaciones y beneficios actuales no quedarían fuera de examen ante un cambio de gobierno en 2027.
El mandatario conectó esa posición con su rechazo a la reforma de la Ley de Tierras que debía tratar el Senado. Dijo confiar en el acompañamiento del peronismo para impedir su avance y cuestionó que cada provincia determine por separado la venta de superficie rural. Para Quintela, la autonomía provincial debe funcionar dentro de un federalismo común y ninguna jurisdicción puede proteger por sí sola sus recursos si el país no adopta una política nacional de desarrollo.
Su diagnóstico incorporó una crítica a la distribución territorial de los beneficios. Señaló que incluso Neuquén, pese a la actividad de Vaca Muerta, enfrenta problemas de empleo y necesita extender el crecimiento al turismo, la gastronomía y la hotelería. La explotación de recursos naturales, planteó, debe convivir con su protección y con otras actividades capaces de ampliar el empleo, en lugar de quedar aislada como único motor económico.
La disputa también alcanza la relación financiera e institucional con la Casa Rosada. Quintela la definió como nula, afirmó que no existe un interlocutor nacional y reclamó el cumplimiento de obligaciones antes que una nueva instancia de diálogo. Agregó que la Corte Suprema todavía no respondió las demandas ni los pedidos de pronto despacho presentados por La Rioja, y volvió a cuestionar a los gobernadores peronistas que acompañan iniciativas de Milei.
El próximo escenario será la segunda reunión del Norte Grande prevista para mediados de agosto en Posadas. Quintela anticipó que propondrá discutir la caída de fondos coparticipables, la reactivación de obras públicas paralizadas y estrategias regionales de infraestructura con los mandatarios del NEA y el NOA. Allí deberá trasladar su advertencia nacional sobre inversiones a una agenda compartida con gobernadores de distintas fuerzas, incluidos varios con los que hoy reconoce no tener diálogo político.