El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, invitó a su par de Córdoba, Martín Llaryora, a incorporarse al proceso de unidad del peronismo con vistas a las elecciones de 2027. El mandatario riojano ubicó esa convocatoria dentro de una estrategia destinada a reunir gobernadores y referentes partidarios alrededor de una alternativa nacional.
Quintela destacó que mantiene una buena relación personal con Llaryora y un vínculo todavía más antiguo con el exgobernador Juan Schiaretti. Recordó el trato de ambos dirigentes con La Rioja y afirmó que la incorporación del cordobés sería importante para ampliar el espacio. La invitación reconoce las diferencias internas, pero propone subordinarlas a un objetivo compartido.
El gobernador sostuvo que cada sector puede conservar su propia mirada mientras participa de una construcción común. Para Quintela, el propósito debe ser recuperar el gobierno nacional y representar una posición capaz de reunir a las distintas corrientes del justicialismo. Esa definición busca tender un puente hacia el peronismo cordobés, que durante los últimos años sostuvo una identidad diferenciada.
En sus declaraciones, el riojano pidió no tener miedo de sentarse con dirigentes del mismo movimiento, incluso cuando existen distancias políticas. Señaló que muchas veces se aceptan conversaciones con actores que piensan de manera completamente distinta, mientras se imponen más condiciones para dialogar con compañeros de partido. Su propuesta consiste en exponer las diferencias y buscar una síntesis.
Quintela aparece entre los gobernadores que promueven la reorganización del Partido Justicialista y la articulación de figuras provinciales. La referencia a Llaryora y Schiaretti procura incorporar al debate a un espacio con peso territorial y experiencia de gestión. Sin embargo, las relaciones personales mencionadas no equivalen por sí mismas a una coincidencia programática ni a una decisión electoral conjunta.
La convocatoria no incluyó candidaturas, distribución de lugares ni un mecanismo para ordenar la competencia interna. Tampoco se difundió una respuesta pública de Llaryora al pedido ni un encuentro bilateral específicamente acordado. El dato confirmado es la invitación de Quintela y su llamado a dejar diferencias de lado; la existencia de un frente común dependerá de negociaciones posteriores y de acuerdos que todavía no fueron formalizados.