El Movimiento Popular Fueguino llegará al 15 de noviembre con una competencia abierta en Ushuaia después de que las diferencias internas impidieran una lista de unidad. La vicegobernadora Mónica Urquiza encabezará Siempre 54 y enfrentará a Fernando Oyarzún, concejal de FORJA, que lidera Avancemos al Futuro. En Río Grande y Tolhuin, en cambio, las autoridades partidarias se resolvieron mediante listas únicas.
La Junta Electoral rechazó las impugnaciones cruzadas entre los dos sectores y oficializó ambas candidaturas. La decisión evita que la interna se resuelva por una vía administrativa y obliga a medir fuerzas entre afiliados. El resultado no definirá solo una conducción local: también influirá sobre la Convención partidaria, integrada por 17 miembros, ocho de Ushuaia, ocho de Río Grande y uno de Tolhuin.
Mónica Urquiza es una figura particularmente sensible porque combina liderazgo partidario y responsabilidad institucional como vicegobernadora. Su lista reúne funcionarios provinciales y dirigentes históricos del MOPOF, entre ellos referentes de turismo y puertos. Esa composición le aporta estructura, pero también expone a la lista a la evaluación de áreas de gobierno que han atravesado conflictos.
Fernando Oyarzún representa un sector vinculado con FORJA, el partido de Gustavo Melella. Aunque compite dentro del MOPOF, su referencia política vuelve inevitable la pregunta sobre cuánto peso conserva el gobernador en un partido que fue decisivo para su llegada al poder y que luego atravesó tensiones y rupturas con el oficialismo.
La interna es, por lo tanto, una discusión sobre identidad. El MOPOF debe decidir si prioriza una autonomía provincialista más marcada o mantiene una relación funcional con Melella. Esa definición tendrá consecuencias en alianzas, candidaturas y negociaciones legislativas de cara a 2027, especialmente en un escenario fueguino con fuerzas pequeñas y coaliciones cambiantes.
Las impugnaciones cruzadas revelan además un nivel de desconfianza que puede dificultar la convivencia después de la elección. La Junta Electoral logró encauzar el conflicto en las urnas, pero el día siguiente será tan importante como la votación. El sector ganador necesitará integrar al perdedor para evitar que la disputa termine en nuevas fracturas o migraciones partidarias.
El peso de Ushuaia dentro de la Convención vuelve estratégica la competencia. Ocho representantes pueden inclinar decisiones sobre autoridades, alianzas y reglas internas. Por eso la elección local tiene alcance provincial. La participación de afiliados y la transparencia del padrón, la fiscalización y el escrutinio serán esenciales para que el resultado tenga legitimidad.
El próximo paso será la elección del 15 de noviembre y la composición final de la Convención. Mónica Urquiza buscará demostrar que puede conducir el partido desde una posición institucional fuerte sin diluir su identidad; Oyarzún intentará mostrar que existe una alternativa conectada con el oficialismo. El verdadero desafío del MOPOF será salir de la interna con una conducción reconocida y una estrategia clara frente a Melella y 2027.