La crisis de Metalfor sumó un nuevo capítulo en Córdoba con el despido de 35 trabajadores de la planta de Noetinger, en el departamento Unión. La medida impacta sobre una estructura industrial vinculada a la maquinaria agrícola y sobre una localidad donde cada puesto fabril tiene peso económico y social.
Los operarios denunciaron que la comunicación de los despidos llegó en medio del partido entre Argentina y Egipto. Según el testimonio de Fausto Barbero, el personal había sido autorizado a retirarse a las 12 para ver el encuentro y, media hora después, comenzaron a llegar mensajes para que fueran al correo a retirar los telegramas.
Barbero, uno de los despedidos, relató que tenía 21 años de antigüedad en la empresa y cuestionó el manejo directivo que derivó en la situación actual. También sostuvo que muchos trabajadores no habían sido avisados y que al día siguiente algunos se presentaron a la planta y no pudieron ingresar.
La planta de Noetinger cuenta con 146 operarios y funciona como autopartista dentro del esquema productivo de Metalfor. La casa central de Marcos Juárez está vinculada al armado de maquinarias pulverizadoras, un segmento golpeado por la baja de ventas y la retracción del sector.
Los despidos se produjeron pocos días después de que la empresa pidiera la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. El trámite fue formalizado por el Ministerio de Trabajo de Córdoba el 2 de julio y abre una mesa de negociación entre empresa, sindicato y Estado.
Entre los trabajadores existía la expectativa de que ese procedimiento frenara nuevas desvinculaciones mientras se discutían alternativas. Por eso, la llegada de los telegramas en plena instancia de negociación profundizó el malestar laboral.
El cuadro financiero de la firma muestra señales de fuerte deterioro. La compañía acumula deudas con bancos, cheques rechazados y atrasos salariales que afectan a su personal directo en distintas plantas.
El caso Metalfor vuelve a colocar a la industria cordobesa ante una pregunta crítica: cómo sostener empleo, escala productiva y capacidades metalmecánicas en un contexto de menor demanda, presión financiera y crisis empresaria.