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La mesa entre LLA y el PRO acumuló fotos, pero no cerró un acuerdo para 2027

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Mauricio Macri inició una gira por Estados Unidos y Europa mientras crecieron las señales de desconfianza con Javier y Karina Milei. Los dos espacios mantienen abierto el diálogo, aunque no definieron distritos, candidaturas ni garantías para la Ciudad.

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La mesa de diálogo entre La Libertad Avanza y el PRO completó dos reuniones en la Casa Rosada sin alcanzar un acuerdo electoral concreto para 2027. Mauricio Macri inició una gira por Estados Unidos, España e Italia en medio de una relación marcada por señales contradictorias. El contacto formal continúa y ninguno de los sectores declaró rota la negociación, pero las fotografías no se tradujeron todavía en reglas, candidaturas o compromisos sobre los distritos gobernados por el macrismo.

El dispositivo reúne, por el oficialismo, a Diego Santilli, Eduardo Lule Menem y Martín Menem; por el PRO participan Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. La mesa fue presentada como una vía para explorar un entendimiento, aunque sus integrantes admitieron que no trabajaron sobre las jurisdicciones administradas por el partido amarillo. Esa ausencia afecta especialmente a la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri busca preservar el gobierno local y el avance libertario amenaza la posición histórica del PRO.

La tensión aumentó cuando Karina Milei participó con Santilli de una recorrida porteña apenas un día después del segundo encuentro bilateral. Para el macrismo, esa secuencia mostró que LLA mantiene su despliegue competitivo mientras escenifica cooperación. A la vez, dirigentes libertarios como Pilar Ramírez intensificaron sus críticas a la gestión de Jorge Macri. Las acciones no equivalen a una ruptura, pero debilitan la confianza necesaria para negociar listas comunes o una fórmula compartida.

Mauricio Macri conserva una posición escéptica. Antes de viajar, transmitió a su entorno que anteriores convocatorias del oficialismo no terminaron en compromisos cumplidos. Su objetivo mínimo sería resguardar la continuidad del PRO en la Ciudad, aunque Karina Milei no ofreció garantías públicas. La gira del expresidente tiene compromisos internacionales y familiares; atribuirla exclusivamente al conflicto político sería excesivo. Su salida del país funciona como contexto de la negociación, no como prueba de abandono definitivo de la mesa.

Dentro del PRO también creció una alternativa competitiva. Hernán Lacunza reunió a Martín Goerling Lara, Humberto Schiavoni, Jorge Triaca y Paula Bertol, y ratificó su disposición a disputar la Presidencia. El exministro planteó que el partido debería presentarse separado de LLA para ofrecer otra opción electoral. Esa postura no fue adoptada como decisión orgánica de todo el espacio, pero expone que la estrategia de alianza no tiene consenso interno y que existen dirigentes dispuestos a sostener identidad propia.

La cooperación parlamentaria agrega otra capa. Ritondo destacó leyes votadas en conjunto con el Gobierno, señal de que el PRO continúa acompañando buena parte del programa oficial. Ese comportamiento no resuelve la competencia electoral: los partidos pueden coincidir en el Congreso y disputar cargos en 2027. Tampoco una candidatura promovida en una cena equivale a una nominación formal, que dependerá de mecanismos internos, alianzas y del sistema electoral que finalmente permanezca vigente.

El próximo indicador será el contenido de las reuniones y no su mera realización. Para hablar de acuerdo deberán aparecer definiciones sobre la Ciudad, las provincias gobernadas por el PRO, las listas nacionales y un procedimiento para resolver candidaturas. También importará saber si cualquier entendimiento será nacional o permitirá soluciones diferentes por distrito, porque esa distinción condiciona la posición de intendentes, gobernadores y legisladores. Si la mesa sigue sin agenda, funcionará principalmente como canal para evitar una ruptura prematura. La ausencia de plazos favorece que cada sector conserve opciones y mida su fuerza antes del cierre de listas, pero incrementa el costo de confiar en promesas sin garantías. La noticia actual es una negociación abierta bajo desconfianza mutua y sin resolución: LLA expande su estructura porteña, el PRO preserva la cooperación legislativa y sectores macristas preparan una competencia que todavía no fue oficializada.

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