Legisladores porteños de La Libertad Avanza presentaron un proyecto para reducir el alcance de la veda electoral en la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa no elimina el período de restricciones: propone concentrarlo en las conductas vinculadas con la propaganda política, el proselitismo y la integridad de la votación. En cambio, busca retirar las prohibiciones generales que hoy alcanzan a actividades privadas sin relación directa con la captación del voto.
El expediente 2314-D-2026 fue presentado por Nicolás Pakgojz con el acompañamiento de otros integrantes del bloque libertario. Su eje es sustituir el artículo 200 del Código Electoral local. La nueva redacción permitiría que comercios, restaurantes, espectáculos, espacios culturales y propuestas recreativas mantengan su funcionamiento habitual, aun durante la veda, siempre que no se conviertan en ámbitos de campaña o de promoción partidaria.
Las garantías políticas centrales seguirían vigentes. El texto mantiene la prohibición de realizar actos públicos de campaña desde 48 horas antes del inicio de la votación y hasta el cierre de los comicios. También conserva el límite que impide abrir locales partidarios a menos de 80 metros de las escuelas de votación, entregar boletas apócrifas o utilizar distintivos proselitistas dentro de los plazos previstos por la norma.
La regulación del día electoral también preserva controles específicos. Continuaría prohibida la distribución gratuita de bebidas alcohólicas por partidos o candidatos, así como la organización de reuniones de electores y el depósito de armas dentro de un radio de 80 metros de los centros de votación. El Tribunal Electoral conservaría la facultad de ordenar el cese inmediato de cualquier actividad que infrinja estas disposiciones.
El proyecto incorpora además una regla para los comicios simultáneos. Cuando la elección porteña se celebre el mismo día que la nacional, las prohibiciones se aplicarían de acuerdo con la legislación federal y el régimen de simultaneidad vigente. Los autores sostienen que esa cláusula evitaría superposiciones y que la normativa actual responde a un contexto histórico en el que se confundían la protección del voto con restricciones amplias sobre la vida económica y social.
La discusión política quedará ahora en manos de las comisiones de la Legislatura. La Libertad Avanza argumenta que los límites actuales generan costos para el comercio, la gastronomía, la cultura y el turismo sin mejorar la transparencia electoral. Para que el cambio llegue a aplicarse, el bloque deberá conseguir dictamen y luego una mayoría en el recinto; hasta entonces, la veda porteña continuará con el alcance previsto por el Código vigente.