Tierra del Fuego Industria

La UOM frena cuatro horas las plantas fueguinas ante el recorte del ensamble de aires

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El paro con movilización será el 5 de agosto, de 13 a 17, después de que las cámaras empresarias notificaran cambios en las líneas. El sindicato advierte que importar conjuntos presoldados amenaza 200 empleos directos y puede recortar hasta 60% de los puestos del sector.

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La Unión Obrera Metalúrgica de Río Grande paralizará las plantas industriales fueguinas durante cuatro horas para intentar impedir una reducción del proceso local de fabricación de equipos de aire acondicionado. El Congreso de Delegados aprobó por unanimidad un paro con movilización para el miércoles 5 de agosto, entre las 13 y las 17. La medida responde a una notificación formal de las cámaras empresarias sobre cambios en las líneas de producción.

El conflicto se concentra en qué partes y tareas seguirán realizándose en la isla. La UOM denuncia que las compañías pretenden importar conjuntos presoldados e integrados, con tuberías, placas y otros componentes ya preparados, en lugar de completar esas etapas en los talleres fueguinos. El secretario general de la seccional, Oscar Martínez, calcula que la modificación puede eliminar hasta el 60% de los puestos de las líneas de aire acondicionado y afectar de manera directa a unos 200 trabajadores.

La sustitución alcanzaría trabajos de tubería, placas e inserción manual que hoy forman parte del ensamble. Para el gremio, no se trata de una reorganización menor, sino de retirar contenido productivo al régimen industrial de Tierra del Fuego y convertir equipos semielaborados en el exterior en productos con menos intervención local. Martínez sostuvo que ese movimiento borra una conquista histórica asociada a la promoción industrial de la provincia.

La protesta fue presentada como preventiva porque las cesantías todavía no se formalizaron. El objetivo es detener el achique antes de que los puestos desaparezcan y obligar a quienes tienen responsabilidades políticas en la provincia a intervenir. La huelga no busca responder a despidos ya ejecutados, sino disputar la decisión empresaria mientras aún se discute la continuidad de las líneas completas.

El impacto potencial excede a los operarios metalúrgicos. La UOM advirtió que una reducción de la producción dejaría en incertidumbre a supervisores y técnicos afiliados a la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica, ASIMRA. También alcanzaría a empresas contratistas que prestan servicios de logística, mantenimiento y limpieza dentro del parque industrial de Río Grande, de modo que la pérdida de procesos se trasladaría a distintos eslabones de la actividad.

La disputa aparece en un momento ya frágil para la industria electrónica fueguina. Las fábricas aplican suspensiones rotativas y ofrecen retiros voluntarios frente a la baja del consumo interno. Al mismo tiempo, la UOM mantiene negociaciones salariales en el plano nacional y discute la unificación de las escalas entre Río Grande y Ushuaia. El conflicto por los aires acondicionados se suma así a tensiones de empleo, actividad e ingresos que avanzan en paralelo.

El 5 de agosto será la primera prueba de fuerza de esta secuencia. El sindicato exige que las empresas garanticen la continuidad de las líneas completas de ensamble; si esa respuesta no llega, anticipó que el paro de cuatro horas será el comienzo de un plan de lucha de mayor alcance en toda la provincia. La decisión pendiente ya no es solo cómo organizar la producción, sino cuánto trabajo industrial permanecerá efectivamente radicado en Tierra del Fuego.

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