Los gobernadores Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Rogelio Frigerio se reunirán en San Francisco para darle a la Región Centro una estructura que funcione más allá de las cumbres periódicas. La inauguración de una sede administrativa permanente, el traspaso de la presidencia pro témpore de Córdoba a Entre Ríos y la firma de acuerdos convertirán una alianza política de tres provincias en una plataforma con tareas concretas.
La nueva base funcionará en el edificio del ex Banco de Córdoba, dentro del Centro Cívico de la ciudad limítrofe con Santa Fe. El corte de cintas y la recorrida por las instalaciones no serán solamente ceremoniales: el inmueble quedará como sede operativa del bloque. La elección de San Francisco refuerza esa lógica de frontera, porque ubica la coordinación regional en un punto de contacto cotidiano entre economías provinciales.
El cambio de conducción llegará acompañado por compromisos en energía, producción, seguridad e integración. Los mandatarios pondrán el foco en un corredor de biomovilidad y en las obras de gasoductos todavía pendientes. Entre Ríos recibirá así la presidencia con una agenda ya abierta, mientras Córdoba deja una estructura destinada a sostener el trabajo técnico que deberá continuar bajo la nueva conducción.
Una parte de los acuerdos busca reducir obstáculos administrativos que hoy se repiten de una jurisdicción a otra. Las provincias prevén unificar las normas para habilitar a trabajadores que operan implementos fitosanitarios y drones, conectar los registros de personas jurídicas y homologar requisitos para las contrataciones estatales. El objetivo práctico es que empresas, profesionales y organismos no deban recomenzar el mismo trámite cada vez que atraviesan un límite provincial.
La coordinación también alcanzará a la protección civil ante el fenómeno de El Niño. El intercambio de información entre observatorios hidrometeorológicos permitirá construir una lectura regional de lluvias, crecidas y riesgos, en lugar de tres respuestas aisladas. A esa red se sumará la validación de hermanamientos entre localidades, una herramienta pensada para que la integración avance desde los gobiernos provinciales hacia municipios concretos.
En producción, San Francisco, Esperanza y Nogoyá trabajarán sobre un acuerdo lechero que conecta ciudades de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Los gobernadores analizarán además el efecto del acuerdo Unión Europea-Mercosur sobre las empresas locales y el control de medidas paraarancelarias. La agenda se completa con el pedido de mayor participación de las provincias ribereñas en la administración de la Hidrovía Paraná-Paraguay.
La cumbre conservará, sin embargo, un reclamo dirigido a la Nación. Pullaro y Llaryora insistirán en una reducción sostenida de las retenciones, mientras Frigerio volvió a pedir su eliminación y las vinculó con la competitividad del agro. El paso inmediato será la firma de los convenios y el comienzo de la presidencia entrerriana; desde entonces, la utilidad de la nueva sede se medirá por la capacidad de convertir esos compromisos en normas compatibles, obras coordinadas y posiciones comunes.