La Agencia Gubernamental de Control y la Policía de la Ciudad realizaron un operativo en Once que terminó con la clausura de diez locales y una galería vinculados con la compraventa o reparación de celulares usados. Los agentes secuestraron 75 teléfonos, además de módulos, repuestos y herramientas cuya procedencia debía ser verificada.
Las inspecciones alcanzaron comercios de Corrientes al 2100, Junín al 300, la galería La Juanita de avenida Pueyrredón 9, La Internacional de Corrientes 2330 y La Recova, ubicada en el cruce de Azcuénaga y Pueyrredón. Esos sectores integran las zonas que el Gobierno porteño considera de alta criticidad por la concentración de denuncias, recuperos e infracciones relacionadas con equipos usados.
En el local 47 de La Recova fueron incautados 22 celulares, 79 módulos y herramientas de soldadura. Algunos aparatos tenían denuncias vigentes por robo registradas ante el Ente Nacional de Comunicaciones. Durante el procedimiento llegó una clienta para solicitar la reparación de un equipo que figuraba como robado; la Justicia dispuso imputarla junto con el encargado del establecimiento.
La imputación abre una investigación y no determina por sí sola responsabilidad penal. Del mismo modo, una clausura administrativa y el secuestro preventivo de mercadería no prueban automáticamente que todos los bienes o comerciantes estuvieran vinculados con delitos. Corresponde a las autoridades administrativas y judiciales determinar el origen de los equipos y la conducta individual de las personas involucradas.
El despliegue se realizó después del Decreto 295/26 de Jorge Macri, que declaró por 90 días la emergencia en la comercialización y reparación de celulares usados. La norma prevé un registro de trazabilidad, controles extraordinarios y la obligación de acreditar la compra o tenencia legítima de teléfonos, piezas y repuestos. También suspende temporalmente nuevas autorizaciones y ampliaciones de actividad en áreas definidas como críticas.
Las primeras zonas de intervención son Retiro–Microcentro, Balvanera–Once, Liniers–Límite Oeste y Chacarita–Villa Crespo. El operativo de Once constituye una aplicación inicial del nuevo esquema, pero no permite evaluar todavía sus resultados permanentes sobre el mercado ilegal. Esa medición requerirá conocer el avance de las causas, el destino de los bienes y la evolución de robos y recuperos durante los 90 días.